Hoy a las 20:45 horas se exhibirá el documental realizado por Fernando Álvarez, resultado de 30 horas de testimonios recolectados a lo largo y a lo ancho del país por las investigadoras Lizel Tornay y Victoria Álvarez.
Durante el terrorismo de estado vigente en Argentina entre 1976 y 1983, las mujeres presas y detenidas, muchas de ellas desaparecidas, fueron sometidas a situaciones de violencia sexual, atravesadas por una relación jerárquica de género. Diecisiete mujeres y un hombre sobrevivientes de distintos centros clandestinos y cárceles diseminados en todo el país, hablan de sus experiencias y de sus recuerdos.
A través de las voces testimonios, surgen las dificultades para hacerse oír, para declarar y para narrar sus vivencias; pero también se hacen ver las formas de resistencia y las luchas para poder hablar, para denunciar públicamente a los represores como violadores.
"Esta película está hecha para pensar y el debate posterior la enriquece mucho, ya que hay distintas personas que vieron distintas cosas, lo que les permite a todos enriquecerse, con el intercambio que proponen", dijo Fernando Álvarez. "La gente no va a asistir a ver la película para sufrir, sino para escuchar y, quizás, pensar cosas que no pensó antes. Hicimos la película para eso, para que se hable del tema, porque si no las cosas se naturalizan".
Lizel Tornay, por su parte, destacó que se propusieron "generar un clima reflexivo con cada una de las entrevistas, un clima de confianza para que la entrevistada pudiera hablar, y generar también en el público esta posibilidad de pensar cómo estamos atravesados por estas temáticas. Nosotros no sólo tomamos el sufrimiento y el padecimiento, sino que también entrevistamos a las mujeres en carácter de sujetos resistentes; porque en el marco de enormes dificultades, tuvieron modos de resistir. Ése fue uno de los ejes: por un lado darles la posibilidad de que hablen, pero por otro lado darles también la posibilidad de que se reconocieran resistiendo".
