El fin de una marca registrada y el necesario recambio en marcha

Los Juegos Olímpicos de Río marcó el retiro con la camiseta celeste y blanca del bahiense Emanuel Ginóbili. Minutos después, otro engranaje clave en la maquinaria, el santafesino Andrés Nocioni, también dijo adiós a la Selección.
La temporada 2016 del básquetbol argentino entregó la certeza de la finalización del exitosísimo ciclo de la Generación Dorada y, a la vez, permitió vislumbrar que el necesario recambio de protagonistas está en marcha.
Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en agosto pasado, rubricaron la última escena de una película plena de felices episodios para el deporte nacional: la despedida de un núcleo de representantes que se esmeró para alcanzar y mantenerse en la gloria durante un período nada desdeñable (subcampeonato mundial en Indianápolis 2002; medalla de oro en Atenas 2004; medalla de bronce en Beijing 2008).
La derrota ante el posterior campeón olímpico, Estados Unidos, por 105-78, por cuartos de final, cristalizó lo que era un secreto a voces: el retiro con la camiseta celeste y blanca de un arquitecto inigualable de la Generación Dorada como el bahiense Emanuel Ginóbili.
Minutos después, otro engranaje fundamental en la maquinaria, el santafesino Andrés Nocioni, también dijo adiós a la Selección.
La GD ya es uno de los mejores recuerdos en la historia del deporte argentino pero sus eventuales sustitutos ya ocupan el centimetraje suficiente en los medios periodísticos.
Dos de ellos, por caso, arribaron esta temporada a la consagratoria NBA, casi en 'puntas de pie'. Se trata de Nicolás Brussino (Dallas Mavericks) y Nicolás Laprovíttola (San Antonio Spurs), quienes se unen a Ginóbili (Spurs) y al capitán Luis Scola (Brooklyn Nets) para conformar el poker de representantes nacionales en la máxima competencia basquetbolística.
Un quinto nombre, el del marplatense Patricio Garino, estuvo muy cerca de alistarse también en los San Antonio Spurs, pero el cuerpo técnico que encabeza el DT Gregg Popovich determinó que el escolta-alero, de 23 años, pasase a revistar en los Austin Spurs, la filial que interviene en la D-League (Liga de Desarrollo)
Ni Brussino ni Laprovíttola asumen todavía el rodaje esperado en sus respectivos equipos aunque sus experiencias en la competencia les permitirá, a futuro, resolver ciertos obstáculos cuando se calcen la camiseta celeste y blanca como, por ejemplo, los hipotéticos encuentros de las ventanas de eliminatorias hacia el Mundial China 2019, que arrancarán en noviembre próximo.
Además, el cordobés Facundo Campazzo, de 26 años y natural candidato a erigirse en emblema de futuros seleccionados, está desplegando un destacado nivel en su segunda temporada consecutiva en UCAM Murcia.
El ex Peñarol de Mar del Plata brilla en el club español (15,5 puntos; 6,6 asistencias y 3,7 rebotes de promedio), pese a una campaña por debajo de las expectativas generadas: el equipo figura en la duodécima colocación, luego de 13 jornadas en la Liga Endesa de la ACB.
Sin embargo, a nivel continental, el quinteto murciano avanzó a la segunda ronda de la Eurocopa, a partir del talento y la magia del pequeño base que llegó a España en 2014, contratado por Real Madrid.
En el orden local, la renovada Liga Nacional (LNB) mostró a un San Lorenzo (adquirió plaza para jugar en la máxima categoría) dominante, que hizo prevalecer la jerarquía individual de sus exponentes, con el ex NBA Walter Herrmann como figura, para quedarse con el título por primera vez en su historia: 4-0 a La Unión de Formosa en la final.
Sin embargo, la conquista más preciada del 'Ciclón' se dio en octubre y no en junio pasado. El viernes 14 del décimo mes del año quedará grabado para siempre en la retina del aficionado al básquetbol por el hecho de que esa noche, por primera vez en la historia, un equipo argentino enfrentó a una franquicia NBA, Toronto Raptors, en un amistoso que no entregó el resultado deseado (fue derrota 122-105) pero que sí se convertirá en testimonio de época.

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