El fiscal Iturrioz quedó al borde de otro jury

El fiscal general de Comodoro Rivadavia, Héctor Iturrioz, está otra vez en el ojo de la tormenta y en esta jornada se definirá si será sometido a un segundo jury de enjuiciamiento. La propuesta la hizo la comisión de evaluación, con una demora de dos años, tras señalar que su desempeño en los primeros 36 meses en el cargo fue "insatisfactorio". El mediático fiscal tendrá su turno hoy para defenderse ante el pleno del Consejo de la Magistratura, que sesiona desde el 12 en Puerto Madryn.

Tal como informó El Patagónico a fines de septiembre, Héctor Iturrioz pasó más de 5 años ejerciendo como fiscal general de Comodoro Rivadavia sin que la sociedad sepa cuál fue realmente su desempeño. A esa evaluación están sometidos todos los fiscales, jueces y defensores cuando cumplen 3 años en el cargo­, al cual accedieron mediante concurso del Consejo de la Magistratura de Chubut.

Esa demora será una de las líneas de la defensa que ejercerá Iturrioz para oponerse al nuevo jury de enjuiciamiento y sobre esa extemporaneidad hablará hoy ante el pleno del Consejo, cuyos miembros difirieron para esta jornada la definición sobre la elevación o no del caso a la siguiente instancia.

El órgano tendrá sus razones para justificar tal demora en la evaluación. De todas maneras no es la primera vez que ocurre algo similar. Ya pasó, aunque con otra conformación del Consejo, con la juez penal Mariel Suárez, cuya evaluación también se demoró y por presiones políticas fue sometida a jury, pero en su caso logró recuperar el cargo.

Lo de Iturrioz era algo que ya no podía extenderse más tiempo, sobre todo porque en septiembre fueron elevadas las actuaciones para ser sometido a jury por la prisión preventiva que gestionó contra el exministro Martín Bortagaray, en el marco de la causa “Revelación”, cuando éste contaba con fueros.

Por ese error fue denunciado junto a su colega Marcos Nápoli y el juez Sergio Piñeda, quienes reconocieron su equivocación, algo que no acostumbra hacer quien ahora puede sumar un segundo jury en su carrera judicial, con la diferencia de escasos meses.

INSATISFACTORIO

Hay que saber que en esta ocasión el pedido de jury es por el “insatisfactorio” resultado de su desempeño, entre los que se cuentan malos tratos hacia sus subordinados y vencimiento de causas que nunca llegaron a juicio. La más relevante fue la de un exjefe de la Seccional Quinta que fue “investigado” por presunta protección a delincuentes.

También se debe recordar que en el momento en que debía ser evaluado, Iturrioz ya había participado en 12 juicios de los cuales solo obtuvo sentencia favorable en 3 porque en la instancia siguiente le revocaron 9 fallos.

Iturrioz juró como fiscal general el 5 de agosto de 2014 y a los 9 días de haber tomado el puesto le asignaron la causa que tenía como sospechoso a un ex subcomisario de la Seccional Quinta, sobre quien surgieron indicios de una presunta protección a por lo menos un delincuente conocido del barrio 30 de Octubre.

Esa situación fue advertida por funcionarios de Fiscalía que fueron felicitados públicamente por el procurador general de la provincia, Jorge Miquelarena, aunque la investigación la condujo el fiscal general.

El 9 de noviembre de 2015, después de un año de reunir pruebas, imputó al exsubcomisario en cuestión por incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso real con privación ilegítima de la libertad y le otorgaron 3 meses para investigar, pero dejó vencer la causa presentando la acusación 55 días después del límite que tenía para hacerlo, por lo que el sospechoso de tamaño delito fue sobreseído en abril de 2016.

En contra de toda la jurisprudencia existente, Iturrioz se atribuyó la razón e impugnó ante el Superior Tribunal de Justicia, donde finalmente se le hizo saber que estaba equivocado. Este medio dio a conocer esa noticia en enero de 2017 y de esa manera la causa contra el exsubcomisario investigado por protección de delincuente quedó impune.

La respuesta al interrogante si el fiscal incurrió en el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público solo la conoce quien fue designado para investigarlo.

Es que tras tomar estado público la noticia de El Patagónico, Iturrioz dobló la apuesta y se vindicó, obligando a quien estaba a cargo de la Fiscalía local durante la feria a remitirla a la Procuración General, desde donde se habría designado a un fiscal de otra jurisdicción para que lo investigue.

De todas maneras no hubo sanción alguna por ello, ya que el procurador general lo convocó para que se incorporara al equipo que se encargó de investigar algunos casos corrupción política en Chubut.

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