El fiscal Martín Cárcamo investiga el presunto abuso sexual en altamar

Una tripulante de la embarcación "Altalena" denunció que durante la cena del martes a la noche en altamar tomó un vaso de vino "con sabor raro". Luego perdió el conocimiento y a la mañana siguiente se despertó con la calza térmica rota y dolores genitales. La Justicia ahora investiga a los 19 tripulantes, incluido el inspector de pesca. Mientras, Prefectura Naval realiza una investigación interna por el consumo de alcohol en el barco que está prohibido.

Era la primera vez que la tripulante de unos 28 años, oriunda de la provincia de Corrientes, se embarcaba. Ni bien el buque -perteneciente a la empresa de Antonio Baldino- amarró en el puerto de Comodoro Rivadavia, la mujer denunció haber sido abusada sexualmente cuando navegaba por costas chubutenses.
De acuerdo a la información oficial a la que accedió El Patagónico, la tripulante habría sido víctima de un engaño para dejarla inconsciente con una pastilla que le habrían puesto al vaso de vino que consumió. Después de eso la única mujer de la tripulación no recuerda qué sucedió.

La tripulante durante la noche del martes compartió junto a sus 19 compañeros la tradicional "peña", la última cena a bordo antes de completar la marea, porque el miércoles por la mañana la embarcación pesquera llegaba al puerto comodorense. La mujer aseguró que le invitaron un vaso de vino "con sabor raro o distinto" describió en la denuncia ante la Comisaría de la Mujer.

Después de probar la bebida alcohólica la tripulante se desmayó y recién se despertó a la mañana siguiente con la sorpresa de que tenía la calza térmica rota a la altura de sus genitales. Además, la joven padecía dolores como evidentes signos de haber sido violada en circunstancias que desconoce.

Ante el angustiante panorama, la mujer ni bien pisó tierra denunció la situación ante las autoridades de Prefectura con asiento en esta ciudad.

Como el ataque sexual habría ocurrido en jurisdicción provincial se dio inmediata intervención a la Comisaría de la Mujer y al Ministerio Público Fiscal. Por ello, el fiscal general Martín Cárcamo ya se encuentra al frente de la causa.

INSPECCION DEL BARCO

Ante el presunto abuso sexual en altamar se activó el protocolo de estos causas y el representante fiscal envió a la víctima a ser examinada por médicos forenses. También le extrajeron muestras del cuerpo y de sangre para ser sometidas a un estudio toxicológico y determinar si le colocaron algún tipo de droga en el vino.

El barco que permaneció en el puerto fue sometido a una inspección en la que los peritos de la Policía Científica recolectaron rastros de interés para la causa. También se solicitó a Prefectura los registros de ingreso y egreso de los tripulantes de la embarcación.

Otra medida judicial que se solicitó a Prefectura fue que ubique las coordenadas marítimas del buque durante la noche del martes y la madrugada del miércoles con el fin de rever la competencia judicial del caso.

A partir de las pruebas genéticas se podría identificar a los responsables del abuso sexual agravado por la indefección de la víctima y que podría haber sido consumado con la participación de más de una persona. La mujer, en tanto, recibió asistencia psicológica por parte de los profesionales de la Fiscalía.
En forma paralela, Prefectura Naval inició la investigación interna administrativa debido a que el consumo alcohol dentro del buque es una contravención, según indica la reglamentación interna.

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