"El Gobierno nos vino a buscar", afirma el FMI
Roberto Cardarelli, el enviado del organismo de crédito, escuchó ayer la preocupación de los sindicalistas por las consecuencias que tendrá el ajuste.

Cara a cara, en una charla guiada por la cordialidad y en la que no hubo contrapuntos ni momentos de tensión, el triunvirato de mando de la CGT se reunió ayer durante 90 minutos con el jefe de la misión en la Argentina del Fondo Monetario Internacional ( FMI ), Roberto Cardarelli.

Después del apretón de manos y de las presentaciones formales, los dirigentes gremiales rompieron el hielo con una exposición que contempló cuatro puntos centrales: que el acuerdo entre el gobierno de Mauricio Macri y el FMI conserve la asistencia social para los sectores más vulnerables; que se prevea que una parte del auxilio financiero (50.000 millones de dólares) se vuelque al mercado interno; que no se avance sobre un cambio en la legislación laboral que flexibilice las condiciones actuales, y que se institucionalice una instancia de diálogo entre los empresarios, los gremios y las diferentes fuerzas políticas.

El italiano Cardarelli fue la voz cantante del organismo internacional. Escuchó de boca de Juan Carlos Schmid y de Gerardo Martínez que el FMI remite en el país a las peores pesadillas y que es casi una mala palabra. “El Fondo no vino a ofrecer sus servicios, sino que el gobierno argentino nos vino a buscar. No queremos ahogar a la economía”, se atajó el funcionario. Fue quizás el momento más incómodo junto con la advertencia de que la conflictividad social podría escalar si es que el ajuste se profundiza y la economía no exhibe mejorías. Los gremialistas alertaron sobre la caída del empleo y del salario, y expresaron su preocupación por el impacto en los precios que produce la volatilidad cambiaria.

Según los gremios, Cardarelli dijo que el Gobierno cumplirá con la reducción del déficit, aunque habría sugerido como una medida impostergable la reforma de la carta orgánica del Banco Central para enviar señales de previsibilidad a los mercados. Impulsado por el agro, el italiano aventuró un crecimiento de 1,5% para 2019, aunque no fue tan optimista con dominar a la inflación.

El enviado del FMI para auditar las cuentas argentinas estuvo durante una hora y media en el séptimo piso de la sede de la Uocra. Estuvo acompañado por Joyce Wong y Paolo Didine. Por la CGT, asistieron Martínez, Schmid, Héctor Daer, Carlos Acuña, Omar Maturano, Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri.