Milei pudo imponer la norma en general por 4 votos, pero debió resignar los cambios a la ley del Manejo del Fuego ante la resistencia de los aliados provinciales.
El oficialismo, con el apoyo de la oposición dialoguista, aprobó esta madrugada y giró a la Cámara de Diputados el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, pero debió resignar el capítulo que modifica la ley de Manejo del Fuego ante la fuerte resistencia de algunos aliados de fuerzas provinciales. Un día antes, había resignado el capítulo de la venta de tierras fiscales a capitales extranjeros.
El proyecto fue aprobado en general por 37 votos a favor y 33 en contra tras un extenso debate que duró más de diez horas. Casi el mismo resultado se registró en la votación en particular de los cuatro capítulos sobrevivientes de la iniciativa.
Si bien se mantenía la protección sobre bosques nativos y reservas forestales, entre los bloques de fuerzas provinciales y algunos senadores patagónicos comenzó a crecer la resistencia a levantar la prohibición para disponer de los predios en bosques implantados, áreas protegidas y humedales afectados por un siniestro.
Sin los votos para aprobarlo, el oficialismo terminó pidiendo la eliminación del capítulo que modificaba la ley de Manejo del Fuego. Lo planteó el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y miembro informante del oficialismo, Agustín Coto (Tierra del Fuego), antes de la votación en general, lo que provocó el aplauso de la oposición.
Este fue el segundo capítulo que debió resignar el oficialismo en las últimas 48 horas , después de que el martes anunciara que no iba a insistir con la idea de relajar los límites a la venta de tierras productivas a personas físicas y jurídicas extranjeras.
Así, el núcleo del proyecto quedó limitado a la regulación para acelerar los desalojos (que solo afecta a residentes de la Ciudad de Buenos Aires) y a cambios en los requisitos para la expropiación de bienes por parte del Estado.
Hasta el final del debate en general la sesión se desarrolló sin mayores inconvenientes, hasta que Bullrich aludió a la situación procesal de Jorge Capitanich (Chaco) y provocó un pequeño revuelo.
No pasó lo mismo en las afueras del Congreso, donde la manifestación en rechazo a la iniciativa terminó con una feroz represión por parte de policías y fuerzas de seguridad que responden a los gobiernos de Javier Milei y Jorge Macri.
Ya sin el polémico capítulo que habilitaba la venta de tierras a ciudadanos y empresas extranjeros, el debate giró en torno a la aceleración de los plazos judiciales para los desalojos.
Los cambios en materia de desalojos regirán en la Ciudad de Buenos Aires y en los predios que sean de jurisdicción nacional, que se rigen por el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.
