Con una gran escenografía preparada con materiales reciclables por el comercio local La Covacha, bajo la coordinación de la Secretaría de Relaciones Institucionales del municipio, el legendario personaje se instaló en un cómodo sillón que le prepararon en la plazoleta del Gorosito.
De manera espontánea, una inusitada cantidad de niños y niñas que paseaban por la zona céntrica junto a sus padres se acercaron rápidamente para recibir golosinas.
Además los organizadores los invitaron a completar una cartita en la cual debían decir cómo se portaron este año para poder recibir un regalo en la Nochebuena, la cual se colocaba en un sobre de colores dentro de una vistosa urna.
De esta manera, a pesar de la pandemia que asola el mundo, los pequeños pudieron ver concretada la ilusión de estar cerca de la mitológica figura, aunque este año se extremaron medidas de bioseguridad, haciéndose prevalecer el distanciamiento social.
