El hombre que murió en una comisaría tenía múltiples heridas

La autopsia de Gilmar Claros Ferrel registraba 14 lesiones externas y 3 internas.

El cuerpo del hombre que murió en la comisaría Séptima de Río Gallegos, a mediados de octubre, incluye moretones, heridas y otras marcas en distintas partes del cuerpo, así como sangrado en el cuello y la laringe, fracturas en las costillas delanteras y sangre en la pared del estómago. Ahora la investigación judicial debe establecer cómo se produjeron las lesiones y las eventuales responsabilidades.

La causa de muerte ya había sido informada como asfixia mecánica por compresión cervical extrínseca por estrangulamiento, según el resultado del informe del Cuerpo Médico Forense conocido el 23 de octubre.

El relevamiento describe lesiones distribuidas en distintas partes del cuerpo. Entre ellas aparecen hematomas, heridas, raspones y marcas en los brazos, manos, muñecas, rostro, el cuello, faringe, fracturas de costillas y sangre en la pared del estómago. La documentación clasifica estas lesiones como recientes y contemporáneas a la muerte.

Este dato describe su temporalidad, pero no determina por sí mismo el momento exacto, el mecanismo ni quién produjo cada una.

Gilmar murió el viernes 16 de octubre de 2026, luego de una intervención policial en el barrio San Benito y su posterior traslado a la Comisaría Séptima.

La investigación quedó a cargo del Juzgado de Instrucción Nº 3 y las diligencias fueron encomendadas a Gendarmería Nacional, con el objetivo de que una fuerza distinta de la Policía provincial intervenga en el esclarecimiento del procedimiento.

Fuente: Nuevo Día