El imputado de intentar matar a su pareja comprende la criminalidad de sus actos

Además de la médica forense Eliana Bévolo, quien practicó un examen mental al acusado, ayer declararon los médicos de guardia en el Hospital Regional que atendieron a la víctima esa madrugada del 10 de agosto de 2017. E.D.M. está acusado de haberle disparado en el estómago a su pareja, después de que la mujer recibiera en su teléfono celular un mensaje de texto de un número desconocido.

Durante la mañana de ayer se desarrolló en los tribunales penales de Comodoro Rivadavia la tercera jornada de debate por el intento de homicidio de su pareja, que tiene como imputado a un hombre de iniciales E.D.M. (por razones legales no se revela su identidad para no dar a conocer el nombre de la víctima). El ataque armado ocurrió el 10 de agosto de 2017 al interior de una vivienda del sector Petroleros Privados, en el barrio Los Tres Pinos.

Ayer se escucharon siete testimonios, entre ellos los de dos médicos que atendieron a la víctima en la guardia del Hospital Regional y el testimonio de la médica forense sobre un examen de lesiones a la víctima y respecto al examen mental obligatorio que se practicó al imputado. Asimismo, prestaron declaración una perito bioquímica del área de Criminalística y un experto en apertura de teléfonos celulares. Para hoy se espera continuar con la toma de declaraciones.

El tribunal de debate fue presidido por la jueza penal Gladys Olavarría, e integrado por sus pares Raquel Tassello y Alejandro Soñis. Por el Ministerio Público Fiscal asistió la fiscal general María Laura Blanco. Mientras, la defensa del imputado fue ejercida por el defensor particular Franco Mellado.

El primer testimonio fue el de un médico que atendió a la víctima en la guardia del Hospital Regional. Recordó que la mujer ingresó con tres lesiones y ordenó una tomografía que develó el trayecto del proyectil. Las imágenes comprobaron que el proyectil no penetró la cavidad abdominal, describió el médico.

Luego otra profesional de la guardia del centro asistencial recordó que ese día, el 10 de agosto de 2017, recibió a la paciente herida de arma de fuego, pero sus signos vitales eran estables y se encontraba compensada, por lo que se decidió que no era necesaria una cirugía. Sin embargo, se resolvió internarla en sala para su posterior evaluación “ya que las lesiones con arma de fuego pueden ser leves o mortales”, afirmó la facultativa.

La tercera testigo fue la médica forense Eliana Bévolo, quien practicó un examen de lesiones a la víctima, de iniciales D.A.G.L. La forense también indicó que practicó un examen mental obligatorio al imputado, D.E.M.

Respecto del examen físico a la víctima, la médica describió cicatrices, bien redondeadas, y afirmó que las lesiones no pusieron en riesgo la vida.

En cuanto al examen mental obligatorio al imputado, “se presentó orientado en tiempo y espacio, no presentaba antecedentes o patología de enfermedad mental. Comprende la criminalidad de sus actos, sabe distinguir entre el bien y el mal, es capaz de dirigir sus acciones y tiene capacidad para delinquir”, concluyó la forense.

MENSAJE DE TEXTO

El intento de homicidio ocurrió el 10 de agosto de 2017, entre las 1:30 y las 4:25, cuando D. A.G.L. se encontraba en su domicilio de la calle Código 3111 al 500, junto a su pareja, D E. M.

Ambos convivían desde hace unos ocho años, y el ataque armado se produjo cuando los cuatro hijos de la pareja, que se encontraban durmiendo.

Según la acusación que presentó la fiscalía, el imputado comenzó a increpar a su pareja, exigiéndole que le dijera el nombre de la persona que días antes le había enviado un mensaje de texto a su teléfono celular.

Al no tener respuesta, D.E.M. se dirigió a una habitación, regresó con un arma de fuego y le dijo a su pareja: “esta es la que va a decidir si vos vivís o no, ahora yo tengo el mando”.

Tras la amenaza apuntó con el arma a la cara y la cabeza de la víctima, exigiéndole que le dijera quién le había mandado el mensaje.

Ante la negativa de la víctima, D.E.M., con claras intenciones de darle muerte, la empujó contra la pared, le apoyó el arma en el abdomen, y efectuó al menos un disparo que ingresó por la zona paraumbilical y salió por la cresta ilíaca derecha, provocándole a la mujer tres lesiones que según los médicos que la atendieron no pusieron en peligro la vida, con un tiempo de incapacidad laboral estimado en menos de treinta días.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico