El milenario deporte de la arquería también cautiva a los comodorenses

La escuelita más austral del mundo desarrolla sus actividades en el Tiro Federal Enrique Mosconi todos los sábados por la tarde, pero la idea es trasladarla a otra sede para mayor comodidad. Hoy cuenta con 25 aprendices.

Desde hace un año y tres meses, funciona en Comodoro Rivadavia la Escuela Comodorense de Tiro con Arco, que se encuentra a cargo de los instructores Federico Tornese y Rubén Baigorria. Hoy por hoy, es la más austral del mundo.
Tornese lleva ocho años practicando esta disciplina similar al tiro, mientras que Baigorria está haciendo sus primeras armas.
«Todo surge en el Tiro Federal Argentino como una iniciativa de ir a ver si estaba la disciplina. Nos dan la posibilidad de brindarla y le decimos que sí, previa evaluación. Ahí es donde surge toda una camada de nuevos arqueros, que tuvimos hasta que terminó el verano en el Tiro Federal, y después nos fuimos al gimnasio municipal de Rada Tilly, donde estuvimos todo el invierno», explicó el más experimentado.
Tornese adelantó que tienen la idea de cambiar de sede, mientras aspiran a conformar un plantel federado. «Estamos viendo la posibilidad de gestionar el club Ameghino, que nos queda al lado del Tiro Federal. Ahí se puede practicar porque estamos en un lugar ‘indoor’ (cerrado), que consiste en una distancia de 18 metros, y nosotros ahora estamos tratando de armar todo un equipo de arqueros para federarnos», rescató.
El objetivo es atraer futuros arqueros que demuestren real interés en el deporte. «Al menos necesitamos 15 personas que se comprometan con la disciplina. Tenemos más de 40 arqueros formados, y ahora la escuela tiene 25 alumnos inscriptos, que actualmente están concurriendo», afirmó.
La arquería es una actividad que se puede practicar tanto en un lugar cubierto como al aire libre. En este deporte no se pierden las flechas y por eso tiene un alto poder de recupero. «Si uno cuida su equipo, dura. No es como un arma de fuego, que tiene una vida útil corta», comparó Tornese.
Un equipo para comenzar a practicar está valuado en alrededor de 600 pesos, pero Baigorria aclaró que la escuelita suministra todos los elementos a los aprendices. «En los tres meses que dura la iniciación, se les brinda el equipamiento a los alumnos. En cuanto a la vestimenta, pueden ir de sport», destacó.
Las flechas son de material de fibra, de aluminio o bien de madera, mientras que los arcos, son de aluminio.
En los tres meses de aprendizaje, se hace hincapié en diez pasos fundamentales para adquirir la técnica pertinente. «El objetivo es terminar la escuelita, siguiendo los pasos básicos de la técnica: la parada, la fuerza con la espalda, cómo toma uno el arco. Cada una de esas cosas, tiene su técnica y su por qué», graficó.
Baigorra resaltó que la arquería es similar al tiro en todo aspecto. «El comportamiento de seguridad, es similar a un arma de fuego: hay una línea de tiro de la cual uno no se tiene que pasar y, cuando todos tiraron, ahí recién se va a buscar la flecha, previa autorización del instructor», graficó.
Tornese aseguró que en la escuelita se pondera este aspecto. «Tenemos un instructivo que se les entrega a los chicos apenas inician la escuelita, con todo el tema de la técnica y un anexo, con una hojita y todas las medidas de seguridad que hay que tener. El primer mes, hacemos mucho hincapié con ese tema, por ahí más que con la técnica, porque para nosotros es prioritario la seguridad de los asistentes», enfatizó.
Por tal motivo, en las primeras clases, grandes y chicos comparten los mismos turnos. «En la misma línea de tiro, tratamos integrar a chicos y adultos, para que se vaya adquiriendo una maduración en todos los temas de seguridad», señaló.
Ambos instructores aseguraron que el objetivo que tienen como entidad es federarse, pero eso recién se podrá lograr a fines de este año.
«Para más adelante queremos tener alguna fecha del campeonato nacional, porque sería el más austral del mundo. Todas esas ideas nos motivan para seguir adelante con la actividad», remarcó Tornese.

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