"El MST lucha para que la polarización no arrase con las fuerzas políticas emergentes"
"Queremos que en las primarias del 9 de agosto la ciudadanía nos dé la oportunidad de intervenir en las elecciones generales del 25 de octubre para que las ideas que enarbolamos sean parte de un gran debate nacional", expresó ayer Alejandro Bodart, precandidato a presidente de la Nación por el Movimiento Socialista de los Trabajadores–Izquierda Unida, en una breve visita que realizó a la ciudad del Gorosito.
Caleta Olivia (agencia)

Bodart, de 52 años, diputado de la legislatura porteña, secretario general de MST y redactor del periódico Alternativa Socialista, lleva como compañera de fórmula a Vilma Ripoll.
Su partido ya tiene reconocimiento oficial en 22 de los 24 distritos electorales y ayer estuvo por varias horas en Caleta Olivia para reunirse con dirigentes y militantes locales, previendo visitar esta tarde Comodoro Rivadavia con igual propósito.
En informal charla mantenida con El Patagónico dijo que es imprescindible que todo candidato presidencial conozca la realidad profunda del interior del país y de manera especial la región patagónica, debido al potencial que la misma aporta a todo el país con sus recursos naturales, por encima de su baja densidad demográfica.
En el aspecto estrictamente político, sostuvo que "el MST lucha para que la polarización no termine arrasando con todas las fuerzas emergentes ya que sería malo para la democracia que todo quede en mano de dos personas".

SUTILES COMPARACIONES
"Lo que estamos buscando es romper eso –afirmó- y queremos que en las primarias del 9 de agosto la ciudadanía piense cómo va a votar y nos dé la oportunidad de intervenir en las elecciones generales del 25 de octubre para que las ideas que enarbolamos sean parte de un gran debate nacional. Caso contrario solo quedará discutir entre el Hombre Lobo y Drácula".
Bodart no hizo referencia específica de los destinatarios de esos apelativos y cuando se le preguntó si consideraba que el MST debía ser encuadrado como "Caperucita Roja" para diferenciarse de los partidos mayoritarios, esbozó una sonrisa, respondiendo que "nosotros somos gente de trabajo".
En ese contexto, referenció que "nosotros propiciamos discutir necesidades del pueblo, darle el 82% móvil a los jubilados y que los trabajadores activos no sean la variable de ajuste".
A ello sumó la propuesta de "sacar la miseria al millón y medio de jóvenes que no trabajan ni estudian", y en muchos casos son propensos a quedar como "mano de obra de las mafias".
Adicionalmente instó a volver a discutir leyes para lograr la estabilidad laboral permanente y que se termine "la tercerización y precarización que hace que muchos no encuentren trabajo fijo ni condiciones dignas".

CUESTION DE ALTURA
En otro pasaje de la entrevista formuló una reflexión cuando se le preguntó si el MST no reconocía algunos de los avances que en materia de trabajo, salud, educación, economía y otros aspectos avanzó la Argentina en el curso de la última década.
En ese sentido, señaló que "en el año 2001 nos hundimos 100 metros y si bien es evidente que hoy no estamos en ese nivel, tampoco estamos 100 metros arriba".
"Ciertamente –admitió-, es un logro haber recuperado cosas que perdimos en 2001, pero lo que queremos es volver a tener trenes, barcos, aviones y dejar de ser un país básicamente agroexportador para ser otro que se industrialice y que toda la gente tenga un empleo genuino porque en estos momentos el 30 % de la población vive de planes sociales".