El municipio dejó de percibir 25 millones en comercio e industria
El secretario de Recaudación se refirió a la caída de los ingresos motivada por la delicada situación económica que atraviesa Comodoro, dependiente más que nunca del precio del petróleo.

Tras reconocer que en los últimos meses se debieron instrumentar desde el municipio exenciones impositivas y se postergaron vencimientos para ayudar a los sectores más perjudicados -básicamente los comerciales- por la pandemia, el secretario de Recaudación del municipio, Israel Coen, dijo que “el impacto no solo es en la parte comercial, donde la tasa demuestra que fue el sector más afectado, sino que el precio del petróleo cayó estrepitosamente y todas las empresas vieron una caída que repercute en la tributación que hacen al municipio”.

El funcionario añadió en FM Del Mar que “la caída en términos reales es del 50 por ciento, si proyectamos inflación y devaluación en el petróleo. Es muy sustancial y representa en julio 25 millones en tasa de comercio e industria”.

Acotó que en julio se notó más la caída, aunque “venimos de cuatro meses”, apostando ahora a “una reactivación de la actividad, lo cual veríamos reflejado en un par de meses”.

Señaló que “las regalías de julio tuvieron un repunte y están más o menos al nivel de abril. No vamos a llegar a los primeros dos meses del año, pero vamos a estar cerca de lo proyectado, con el repunte del precio y la reactivación de la actividad”.

En cuanto a Ingresos Brutos, indicó que “estamos hablando de un promedio mensual de una caída de más de 15 millones de pesos por mes. Eso a la hora de medirlo en términos presupuestarios no es algo a recuperar en este periodo fiscal, si no que se reflejaría en 2021”.

Sobre la recaudación en concepto de impuestos también hubo una caída, “lo que es lógico porque tenemos una flota importante vinculada con lo comercial y lo industrial. Obviamente ante la estrechez de sus ingresos y debiendo afrontar costos en salarios y a proveedores, dejan de abonar impuestos”.

Coen concluyó apuntando que “igual muchos vecinos vieron reducidos sus niveles de ingreso, ya que no cobran el cien por ciento del salario o son cuentapropistas que primero afrontan otros gastos cotidianos”.