El museo Mario Brozoski: testigo de un naufragio

Puerto Deseado, además de amparar uno de los paisajes naturales más maravillosos de la Patagonia Argentina, también alberga un increíble patrimonio histórico y cultural: los restos arqueológicos de la Corbeta Swift.

Las costas de la ría de Puerto Deseado fueron testigo de la desventura de la corbeta de guerra inglesa HMS Swift, la cual naufragó frente a ellas hasta quedar totalmente hundida el 13 de marzo de 1770. Hoy día, gran cantidad de elementos de este buque pueden ser apreciados en el Museo Municipal Mario Brozoski, que exhibe más de 619 piezas de la corbeta y constituye uno de los principales atractivos turísticos de esa localidad de la costa norte santacruceña.
Las piezas exhibidas permiten apreciar con claridad cómo era la vida a bordo de estas naves de guerra, donde las vajillas, los enseres, la ropa y las condiciones de alojamiento muestran una enorme diferencia que refleja el estrato social de los tripulantes.
Los turistas que recorran este espacio, que fue creado en 1983 y refuncionalizado en 1991 para preservar el patrimonio subacuático y terrestre de Santa Cruz, podrán observar objetos como botellas, vajillas, un reloj de arena, vasos de vidrio, enseres de cerámica y costosas porcelanas, cajones de madera, botones, lanas y telas, entre otros elementos.
Además, podrán conocer algunas de las costumbres y modos de vida de los tripulantes de la Swift, donde según los rastros hallados en el fondo de la ría Deseado, los marineros debían comer y dormir en un mismo sector, las mesas eran removibles y para pernoctar se utilizaban unas hamacas denominadas "coys", que luego se enrollaban y guardaban para optimizar el espacio.
Los hallazgos tienen un potencial de conocimiento importante para disciplinas como la bioantrapología, que es capaz de determinar distintos aspectos sociales tales como las dietas, las enfermedades o patologías relacionadas con el rol de los tripulantes en la embarcación.
La HMS Swift era una nave de guerra del tipo "sloop", equiparable a la categoría de "corbeta" en la clasificación náutica española. Estas eran naves ligeras, pequeñas y fácilmente maniobrables. Resultaban particularmente aptas para realizar tareas de patrullaje y relevamiento costero. Estaba equipada con cañones de hierro montados sobre cureñas de madera y su calibre correspondía al peso de las balas que disparaba. Las iniciales "HMS" significan "His Majesty´s Ship", o "barco de Su Majestad", por pertenecer a la Real Armada británica.
El primer paso hacia el hallazgo de los restos de la Corbeta Swift fue emprendido por el australiano Patrick Rodney Gower en 1970 que era descendiente directo de un sobreviviente que relató la experiencia del naufragio en un diario. Gower había decidido viajar a Puerto Deseado para poseer un mayor conocimiento sobre la historia de la Corbeta y al llegar se dio cuenta de que muchos de sus habitantes no tenían un conocimiento del hecho, por lo que decidió emprender su viaje de regreso, dejando una copia del famoso diario de su antecesor.
De este modo, en base a los datos del diario, un grupo de jóvenes deseadenses comenzaron con la búsqueda de la zona donde el buque había naufragado. La directora del museo, Rosa Aravales, explicó que "la idea de crear este espacio nació en 1980 por iniciativa de un grupo de jóvenes, entre ellos Mario Brozoski, que creó la Subcomisión de Búsqueda y Rescate de la Corbeta Swift a instancias de un relato del naufragio de la nave realizado por Erasmus Gower en 1803".
Los jóvenes descubrieron los restos de la corbeta, que había partido desde las Islas Malvinas, el 4 de febrero de 1982, en la bahía Magallanes, sobre la costa norte de la ría, a casi 3 kilómetros de la desembocadura, a unos 100 metros al oeste del puerto y a 45 metros de la costa, formada por restingas y playa grava.
Los restos de la nave fueron explorados por buzos de la Prefectura Naval Argentina y de la Fundación Albenga, quienes realizaron el primer bosquejo de la misma e iniciaron el proyecto de arqueología subacuática Swift, que es llevado adelante por investigadores del Programa de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (Inplp) junto con el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos).
Los restos se hallan cuidadosamente documentados y presentados mediante paneles que contienen fotografías, gráficos, diagramas y textos.
Las actividades en el museo son continuas y según la guía Alejandra Santi "se van a cambiar las vitrinas y se va a ocupar un sector del ingreso para poner el guión para que los turistas puedan recorrer el lugar solos o en una visita guiada".

NAUFRAGIO
La nave de guerra británica HMS Swift contaba con 28 metros de eslora y estaba armada con 14 cañones de 6 libras y 12 pedreros de 1/2 libra, fue construida en 1762 y botada en 1763. La corbeta estaba en la base británica Puerto Egmont, en las Islas Malvinas, desde donde emprendió un viaje exploratorio por las costas patagónicas antes del invierno de 1770.
Una tormenta la obligó a recalar en Puerto Deseado, ingresando por la ría Deseado, donde primero encalló en una roca sumergida y luego chocó con otro escollo que la hizo hundir dejando tres víctimas fatales entre 93 tripulantes.
Los náufragos permanecieron a la intemperie durante un mes, hasta que fueron rescatados por la única nave británica en las Islas Malvinas en ese momento, la "Favourite", que llegó al lugar gracias a que los sobrevivientes de la Swift acondicionaron una chalupa y enviaron siete hombres a buscar ayuda a las islas.

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