El nieto 140 es hijo de una pareja secuestrada en la Patagonia durante la dictadura

Graciela Romero estaba embarazada de cinco meses cuando fue secuestrada junto a Raúl Metz en diciembre de 1976, en la ciudad neuquina de Cutral Co. El bebé nació en cautiverio en un centro clandestino de Bahía Blanca y fue apropiado. Su hermana lo buscó durante décadas.

La organización Abuelas de Plaza de Mayo anunció la restitución de la identidad del nieto 140, nacido en cautiverio el 17 de abril de 1977. Es hijo de Graciela Alicia Romero y Raúl Eugenio Metz, una joven pareja que fue secuestrada el 16 de diciembre de 1976 en Cutral Co, provincia de Neuquén, cuando Graciela cursaba el quinto mes de embarazo.

Ambos fueron llevados inicialmente al centro clandestino de detención conocido como "La Escuelita" de Neuquén, y luego trasladados a "La Escuelita" de Bahía Blanca, donde Graciela dio a luz a un varón. Según testimonios de sobrevivientes, la joven madre pudo estar con su hijo durante unos pocos días antes de ser desaparecida. El bebé fue apropiado y entregado a uno de los represores.

Graciela, apodada “Peti” por sus seres queridos, había nacido el 21 de agosto de 1952 en la provincia de Buenos Aires. Raúl, nacido el 24 de agosto de 1953 en Bahía Blanca y conocido como “El Melli”, militó en la Federación Juvenil Comunista y luego, junto a su compañera, en el PRT-ERP. En 1975, un año antes del secuestro, había nacido su primera hija, Adriana Elisa Metz.

Adriana tenía apenas un año cuando las fuerzas represivas se llevaron a sus padres. Fue criada por sus abuelos paternos y, desde muy joven, inició la búsqueda de su hermano. En 1999 se presentó ante el juzgado de Bahía Blanca para declarar y aportar datos sobre su historia familiar. En una entrevista, recordó que se enteró de la existencia de su hermano por una carta leída por su abuelo, enviada por la exdetenida Alicia Partnoy, quien también compartió el encierro con Graciela. Partnoy declaró años más tarde que, en una ocasión, ambas mujeres pudieron verse sin las vendas en los ojos, y Graciela le alcanzó a decir: “Nació un varón y está bien”.

Este caso es el segundo en menos de seis meses. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, celebró la noticia: “Estamos anunciando la restitución de otro nieto, le damos la bienvenida al hijo de Graciela Romero y Raúl Eugenio Metz. Se va a encontrar con una hermana que lo buscó junto con nosotros, que trabaja con nosotros desde hace muchos años”, expresó emocionada.

Carlotto subrayó que este hallazgo es fruto de 47 años de lucha ininterrumpida y del compromiso de la sociedad: “Nuestros nietos y nietas están entre nosotros, y gracias a la perseverancia y al trabajo colectivo seguirán apareciendo. La búsqueda no puede ser en soledad”, concluyó.