Robert Prevost, primer pontífice estadounidense en la historia, ya había criticado públicamente al Presidente de EE.UU. por sus medidas antiinmigrantes.
El cardenal estadounidense Robert Francis Prevost Martínez ha sido elegido como el Papa número 276 de la Iglesia Católica y ha adoptado el nombre de León XVI. Se convierte así en el primer pontífice estadounidense y también en el primer miembro de la orden de San Agustín en asumir este rol. Prevost, además, tiene ciudadanía peruana y ascendencia española.
Su elección ha generado reacciones en todo el mundo. Una de las más llamativas fue la del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien lo felicitó públicamente a través de Truth Social. “Es un honor que sea el primer Papa estadounidense. ¡Será un momento muy significativo!”, expresó Trump, señalando su deseo de reunirse pronto con el nuevo Sumo Pontífice.
Sin embargo, León XIV ha mantenido históricamente una postura crítica frente a las políticas promovidas por Trump, especialmente en materia migratoria. Ya desde la primera presidencia del republicano, Prevost manifestó su rechazo a las medidas restrictivas y al discurso excluyente del magnate, posicionándose del lado de los migrantes y de una Iglesia más inclusiva. En esto coincide con su predecesor, el papa Francisco, fallecido recientemente.
Según el diario El País, la designación de León XIV puede leerse como una toma de posición estratégica del Vaticano ante el complejo escenario político global, en busca de una voz que dialogue tanto con la Casa Blanca como con el pueblo estadounidense. Esta postura ha despertado debates en redes sociales y abre un nuevo capítulo en la relación entre la Iglesia y la política internacional.
