El otro yo

El deporte es parte indeleble en la formación de Martín Kairuz. Es que su paso por la primera del equipo de rugby de Belgrano Athletic Club entre 1988 y 1996 dejó una huella que aplicó primero a sus estudios de administración de empresas en la UBA y luego en la gestión de los negocios. Allí compartió equipo con Diego Halle, Lisandro Arbizu y Miguel “Monga” Galperin, entre otros, y logró en 1992 el subcampeonato de la URBA.

“El rugby tiene reglas de caballero para ser agresivo con el contrincante pero después de terminada la disputa podés conversar y pasarla bien con el rival. Cuando hacés deporte a nivel competitivo en las primeras divisiones jugás con tus amigos, pero cuando llegás a Primera, jugás con los mejores. En el rugby ponés el físico para proteger a tus compañeros. Ese tipo de disponibilidad te da unión y la filosofía de que prevalezca el equipo por sobre lo individual, y esos son valores que a mí me sirven para gestionar”, contó Kairuz.

Ahora sigue vinculado al club y juega al squash a nivel competitivo. “Me crié con deporte y es algo que necesito. El equilibrio entre lo físico, lo mental y lo espiritual es algo que tenemos que cultivar y desarrollar”, señaló.

Desde los 18 años, complementó el rugby, el trabajo y el estudio. Así, un vez egresado de la facultad trabajó en Nobleza Piccardo en las áreas de ventas y marketing, luego en Refinerías de Maíz que era de Best Food en donde trabajó con la marca Ades y continuó cuando Best Food fue adquirida por Unilever. Tras un paso por el Grupo La Nación arribó a Triumph. Al respectó, recordó: “En 2005 empecé en Triumph, yo no me imaginaba nunca siendo CEO, porque veía a los CEO en las multinacionales y no me imaginaba como ellos. Pero me vino esa propuesta y la vi como una oportunidad”.

En cuanto a las cosas que disfruta cuando no trabaja, Kairuz tiene un dicho que lo describe: “Me gusta decir que ‘yo trabajo cuando tengo tiempo libre y casi nunca tengo tiempo libre’. Lo que otros sienten como trabajo yo no lo siento así. Triumph es parte de las cosas que disfruto, hay cosas que hago mejor que otras y otras que delego. Siempre hay cosas que no te gustan y hay que hacerlas. Tengo ganas de contagiar eso, que lo que hacemos sea con ganas”.

Claro que también, se hace tiempo para la familia y las relaciones con amigos. “Muchas veces soy local con el asado de fin de semana”, contó.