El Papa afirmó ayer que “la Iglesia no hace proselitismo”

El papa Benedicto XVI afirmó ayer que «el mayor tesoro de los latinoamericanos es su fe en Dios», no «su ideología política, ni un movimiento social, ni tampoco un sistema económico» y exhortó al clero del continente a mantenerse unidos para preservar la fe católica.

Aparecida (Brasil) (Télam)
El pontífice lo afirmó durante la misa en el Santuario de Nossa Senhora de Aparecida, realizada ayer por la mañana ante unos 150 mil fieles ubicados en el interior de la basílica, considerada el mayor santuario mariano del mundo, y fuera de ella, en su plaza, informó la agencia italiana ANSA.
El Papa habló en portugués y en español durante su homilía en la misa, dedicada también a la inauguración de la V Conferencia General del Episcopado de Latinoamérica y el Caribe (Celam), que se realizó por la tarde y a la que dirigió su exhortación de mantenerse unidos en la fe, más allá de las diferencias.
En la misa que inauguró el programa de su último día de visita a Brasil, el Papa aludió por eso a las divergencias entre los que abogan por dar prioridad a la acción social y los que defienden el énfasis en la salvación individual.
«Los jefes de la Iglesia discuten y se enfrentan, pero siempre en actitud de religiosa escucha de la Palabra de Cristo en el Espíritu Santo. Este es el método por el que actuamos en la Iglesia, tanto en las pequeñas como en las grandes asambleas», afirmó.

CONFERENCIA DEL CELAM
Tensión entre progresistas y conservadores marcarán la V Conferencia del Celam en Aparecida, durante las discusiones sobre los grandes temas de actualidad que definirán el futuro de la Iglesia Católica en los próximos años, señaló un comentario de la BBC difundido por la agencia brasileña Estado.
En la asamblea, que comenzó ayer con la presencia del Papa, los participantes se posicionarán respecto a las consecuencias de la globalización, que agravó el problema de la pobreza y la exclusión del continente y hasta el calentamiento global, agregó.
Según el teólogo José Oscar Beozzo, hay una apuesta personal del Papa de que los protagonistas de una nueva evangelización sean movimientos más conservadores (como Shalom, Focolares, Opus Dei, Comunidad y Liberación), con un papel importante junto a las clases medias, pero no la Iglesia de los pobres (como las pastorales sociales y las comunidades de base).
Los grandes problemas de América latina, como la exclusión social y la violencia, serán analizados en la conferencia del Celam, que se extenderá hasta fin de mes, igual que la actuación de la Iglesia ante gobiernos de la región más comprometidos con los pobres, indígenas y los trabajadores.
«Es un nuevo escenario, que muestra un protagonismo de los pobres del continente», señaló el sociólogo Luiz Alberto Gomez de Souza. «Eso no podrá dejar de sensibilizar al episcopado en Aparecida».
Por su parte, el teólogo de la liberación, Leonardo Boff, señaló ayer que el papa Joseph Ratzinger busca una «iglesia de pocos, pero esos pocos deben ser santos y comprometidos con la misión de orientar y conducir a los muchos, sin dejarse contaminar por ellos y por el mundo».
«Ocurre que esos pocos no siempre son buenos. Basta ver a los padres pedófilos», apuntó, tocando una de las llagas de la Iglesia, afectada recientemente por varias y graves denuncias de pedofilia en su seno.

SIN PROSELITISMO
En tanto, el pontífice aclaró ayer que la Iglesia «no hace proselitismo», sino que «crece mucho más por atracción: como Cristo ‘atrae a todos hacia sí’ con la fuerza de su amor. Así la Iglesia cumple su misión en la medida que, asociada a Cristo, cumple su obra conformándose en su espíritu y concretamente con la caridad de su Señor».
Aseguró, al mismo tiempo, que ese principio «no debe ser motivo de evasión de la realidad histórica en que vive la Iglesia compartiendo las alegrías y las esperanzas, los dolores y las angustias de la humanidad contemporánea, especialmente de los más pobres y de los que sufren».
Pese a la masiva presencia de fieles, el público presente en la misa de ayer por la mañana, celebrada por el Papa en su primera visita a Brasil, fue menos de la mitad de lo esperado, según informó la agencia alemana DPA.
Según estimaciones de las fuerzas de seguridad, la plaza delante de la Catedral Basílica recibió a entre 150 mil y 200 mil personas, menos de la mitad de las 500 mil esperadas inicialmente.
Luego de la celebración de la santa misa, el Papa retornó al seminario Bom Jesus, donde está alojado, y desde allí regresó al Santuario de la patrona de Brasil, para inaugurar la V Conferencia del Celam.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico