El perro rastreador que murió sin honores

Asthor, el perro rastreador que halló en un canal de riego el teléfono celular de Marisa Santos y el supresor de sonido que habría utilizado Claudio Lamonega en el triple crimen de Sarmiento, murió a los 9 años.

Con su mirada melancólica y su eficiente olfato marcó importantes rastros también en los casos de Yasmin Chacoma y Gabriela Córdoba, además de ayudar a encontrar personas extraviadas. Está enterrado frente a su canil en la sección de Kilómetro 3.

"El más altruista de los amigos que un hombre puede tener en este mundo egoísta, aquél que nunca abandona y nunca muestra ingratitud o deslealtad, es el perro" dice en la libreta de Asthor, el Bloodhound color fuego y de preciso olfato que se convirtió en emblema de la Sección Canes de Comodoro Rivadavia.

El perro que nació el 10 de marzo del 2006 y llegó a la división durante el invierno de ese año, convirtiéndose en el primer rastreador, falleció el 8 de setiembre de 2015 a causa de un vólvulo estomacal. Se fue sin honores, pese a que contribuyó en investigaciones muy importantes en los últimos años en materia criminal.

SUS GUIAS

A lo largo de los años sus guías fueron Emilio Ramallo, Laura Carrizo, Martín Cabrera, Juan Carrimán y Hugo Gallardo. Ninguno puede llenar el vacío que dejó Asthor. Sus restos descansan frente a su canil en Kilómetro 3. Desde allí, todas las mañanas hasta que murió, a las 7:45 cuando comenzaba a sonar Aurora, se paraba y aullaba al compás. "Era muy sociable, amistoso y patriarca" lo definió Saúl Ale, jefe de la división. Asthor también era respetado por los otros perros pastores belgas que cumplían funciones de seguridad.

El perro de San Huberto con los pliegues de sus fosas nasales, es uno de los canes con el olfato más agudo. Incluso puede llegar a seguir el rastro de hasta quince días. Fueron iniciados para la caza y el rastreo de esclavos fugitivos, ya que Bélgica fue un país colonial. Y de los más crueles en Africa.

SUS DIAS EN COMODORO

Asthor llegó cuando era solo un cachorro con "tos de perrera" desde Buenos Aires. "Hubo que cuidarlo mucho", recordaba el guía Carrimán mientras se le hacía un nudo en la garganta al recordar al sabueso.

Supo contribuir en sus nueve años de trabajo en distintos operativos de búsqueda y rastreo. Ha marcado el paso de personas desaparecidas a las que se ha hallado, como pescadores perdidos en Rocas Coloradas o un hombre con problemas psicológicos extraviado en una estancia de Garayalde.

Uno de sus aciertos más grandes fue puntear el inicio del recorrido en Kilómetro 20 que harían a campo traviesa Gabriela Córdoba y quien la secuestró: Francisco Bayón. Aquel trabajo lo finalizaron los perros rastreadores de Trelew al encontrar a la pareja camino a Las Plumas y encarcelar al hombre.

TRIPLE CRIMEN

En el juicio que se desarrolló por el triple crimen de Sarmiento en contra de Claudio Lamonega -acusado de matar a su pareja Marisa Santos y a los hijos de ella, Lucas y Victoria Ramis-, Asthor otra vez fue nombrado. Es que luego de los asesinatos, inició una búsqueda tras olfatear una prenda íntima del sospechoso dando indicios de los lugares en los que estuvo.

El perro se detuvo en la zona del contenedor de basura, ubicado en la vieja estación de servicio de la ciudad de Sarmiento; continuó su recorrido por calle Patagonia y luego cruzó la plaza San Martín, en dirección al patio de la comisaría. Allí, dio vueltas alrededor de la camioneta de la víctima, y luego ingresó a la dependencia. Su trayecto culminó en la antesala de los calabozos, en donde estuvo demorado Lamonega.

En los canales de riego Asthor bordeó alrededor de cien metros los canales y se detuvo en un sector donde se encontraba una planta de rosa mosqueta. Al mismo lugar llegó Kim, un perro ovejero de búsqueda. Cuando los investigadores cerraron las compuertas y bajó el nivel del agua, en la zona señalada se halló el teléfono celular de Marisa Santos y el supresor de sonido de un arma de fuego. Asthor contribuyó así a la prueba fundamental de la investigación. Encontró los principales elementos de los que se deshizo el asesino.

"Siempre le sentó bien ir a Sarmiento" dijo Carrimán. Es que en una misión anterior, Asthor marcó vadear el río en donde finalmente se halló el cuerpo de un hombre que había desaparecido.

EL CASO YASMIN

En las primeras horas de la investigación por la desaparición de la niña Yasmin Chacoma, Asthor marcó el recorrido que realizó desde las 1008 Viviendas hacia el supermercado La Anónima de la avenida Chile y se paró en el estacionamiento. Después siguió el recorrido hasta bordear el barrio LU4. Una cortina de perros en celo frenó su búsqueda y debieron resguardarlo.

Carriman cree que si esos perros no lo hubiesen puesto en peligro el rastreador hubiese llegado más lejos y dado éxito a la búsqueda el mismo día.

Carriman explicó que a Asthor no tan solo se le pidió buscar partículas en el recorrido de una persona viva, sino que el 25 de septiembre de 2012 un comisario hasta le dio la misión de buscar las partes del cadáver de Héctor "Mono" Rogel –descuartizado por Matías Mulheman-.

Asthor es actualmente un emblema de la Sección Canes de Comodoro Rivadavia.

Nota publicada originalmente en el Suplemento Letra Roja de Diario El Patagónico el 29 de noviembre de 2015

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