El precio internacional del petróleo volvió a ubicarse en la zona de los US$100 por barril, en un contexto marcado por expectativas de desescalada en Medio Oriente que impactaron de inmediato en los mercados.
En este sentido, el crudo registró una caída cercana al 3% luego de declaraciones del ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de funcionarios iraníes, que sugieren avances en negociaciones que podrían acercar el fin del conflicto en la región.
De esta manera, el Brent —referencia clave a nivel global— se mueve entre los US$100 y US$101 por barril, reflejando un clima más calmo entre los inversores, que comienzan a descontar una posible normalización en la oferta energética.
Asimismo, uno de los puntos centrales que sigue de cerca el mercado es la situación del Estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de crudo. La eventual liberación del tránsito marítimo en esa zona aparece como un factor determinante para estabilizar los precios.
En consecuencia, la baja del petróleo responde tanto a factores políticos como a la expectativa de una mayor disponibilidad de suministro, lo que podría aliviar tensiones en el corto plazo dentro del mercado energético global.
