El primer anfitrión de Bolsonaro será Piñera

A pesar de las evidentes simpatías demostradas por Mauricio Macri, y por el propio canciller Jorge Faurie, quien lo calificó como un candidato de "centroderecha", el primer viaje al exterior del flamante presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, será a Chile. Así lo confirmó el presidente Sebastián Piñera, quien celebró el "gran triunfo electoral" del apologista de las armas y la violencia.

Chile será el primer país que visitará el electo presidente brasileño Jair Bolsonaro, tras ganar la segunda vuelta en Brasil, según confirmó ayer el presidente Sebastián Piñera, uno de los primeros mandatarios en saludar públicamente a Bolsonaro por su triunfo y en hablar con él por teléfono tras la elección de la víspera.

“Por supuesto me confirmó que iba a visitar Chile; entiendo que su primer viaje fuera de Brasil va a ser a Chile y después probablemente irá a Estados Unidos”, dijo Piñera. De acuerdo al mandatario, ambos tuvieron “una extensa, franca y muy útil conversación” telefónica.

En esta instancia, Piñera volvió a felicitar al ultraderechista por su “gran triunfo electoral” después de un primer mensaje en las redes sociales. “Lo felicité por un acto democrático de la sociedad brasileña que fue impecable (...) y también lo felicité por su gran triunfo electoral: logró sacar más de 55 por ciento de los votos, es decir, una amplia mayoría”.

El mandatario chileno no informó sobre la fecha en que se concretaría el viaje de Bolsonaro a Chile, aunque afirmó que éste se realizaría “muy pronto”.

Más temprano, Onyx Lorenzoni, su futuro jefe de Gabinete, había confirmado también a medios chilenos el viaje del mandatario electo a Chile. “Este es un compromiso que el presidente (Bolsonaro) había asumido con Piñera”, dijo Lorenzoni, quien tampoco especificó la fecha en que se producirá la visita.

Antes de ganar el balotaje, el mandatario electo había manifestado su admiración por Piñera y su intención de trabajar juntos por “el progreso” de Brasil y Chile.

MERCOSUR EN PELIGRO

A todo esto, el próximo ministro de Economía de Brasil, Pablo Guedes, anticipó que el gobierno de Bolsonaro no priorizará las relaciones comerciales con los países de la región y que el foco de su programa económico será “el control de gastos”. “Brasil quedó prisionero de alianzas ideológicas, y eso es malo para la economía”, dijo Guedes sobre el Mercosur.

El futuro ministro de Economía de Brasil ofreció la primera definición sobre el impacto que la victoria del ultraderechista Jair Bolsonaro tendrá sobre la región: “La prioridad no es el Mercosur”. El economista educado en la Universidad de Chicago señaló que “el foco del programa económico es el control de gastos” públicos, en línea con la política de Cambiemos a través del acuerdo con el FMI, y consideró al Mercosur un bloque de “relaciones ideológicas”.

El economista de la escuela de Chicago consideró que el Mercosur fue creado por “un hecho totalmente ideológico” por el que “Brasil quedó prisionero de alianzas ideológicas, y eso es malo para la economía” y advirtió: “Si queremos negociar con otros países del mundo, podemos”.

Pocos días antes de ser electo presidente, Bolsonaro también había calificado de “ideológicas” las alianzas regionales del Mercosur para insistir en la demonización de los gobiernos de Lula Da Silva y Dilma Rousseff, a pesar de que el bloque económico fue creado a principios de la década del ‘90, en plena oleada neoliberal. Se diferencia de la Unasur, que sí fue una alianza política creada durante el ciclo de gobiernos populares y que fue abandonada rápidamente por las gestiones del golpista Michel Temer, el presidente Mauricio Macri y el resto de los gobiernos de la nueva oleada conservadora.

“No vamos a romper ninguna relación. ¿Si voy a comerciar sólo con la Argentina? No. ¿Voy a comerciar sólo con Venezuela, Bolivia y la Argentina? No. Vamos a negociar con el mundo. Haremos comercio”, sintetizó Guedes durante una conferencia de prensa, a la que accedió el diario Clarín, brindada anteanoche en el Hotel Windsor de Barra de Tijuca. “La prioridad no es el Mercosur. ¿Eso es lo que quería oír? No estamos preocupados por agradarle”, cerró el tema Guedes ante la consulta del cronista del diario argentino.

Las declaraciones de Guedes suman preocupación respecto de las decisiones que tomará la máxima economía del Mercosur y el mayor socio comercial de la Argentina, que mantiene un déficit en la balanza comercial con el país vecino desde 2014, revertido por primera vez el último mes a causa de la megadevaluación del peso que se tradujo en una fuerte caída de las importaciones. El Gobierno de Cambiemos intentó acelerar desde su llegada a la Casa Rosada el acuerdo bilateral entre el Mercosur con la Unión Europea, que lleva años sin poder cerrarse, y había encontrado en Temer un aliado en ese intento, sobre el que se abren nuevos interrogantes.

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