El primo policía de la esposa de Mangeri solicita una "probation"
Cecilio Saettone, el primo policía de la mujer de Jorge Mangeri, pedirá hoy una "probation" para evitar el juicio oral al que debería ser sometido por falso testimonio y el encubrimiento del crimen de Ángeles Rawson, la adolescente asesinada en 2013 en el barrio porteño de Palermo, informaron fuentes judiciales.
La audiencia oral se desarrollará a las 12.30, ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de la ciudad de Buenos Aires, ubicado en el sexto piso del Palacio de Tribunales, en Talcahuano 550.
La defensa solicitó ante los jueces Luis Salas, Martín Vázquez Acuña y Alberto Huarte Petite una suspensión del juicio a prueba, es decir una "probation", en la que asume su responsabilidad a cambio de realizar tareas comunitarias.
El planteo será analizado y revisado en la audiencia por la fiscal de juicio Mónica Cuñarro y por el presidente del TOC 1, el juez Salas.
Saettone (56) llegó elevado a juicio por la fiscal Graciela Gils Carbó y la jueza de Instrucción Yamile Susana Bernán imputado del delito de "encubrimiento doblemente calificado por haber sido cometido por un funcionario público y por tratarse de un delito precedente especialmente grave en concurso ideal con falso testimonio reiterado en dos oportunidades".
Según el Código Penal, con esa calificación Saettone podría recibir de uno a seis años de prisión, pero como no tiene antecedentes y podría ser condenado a una pena en suspenso, la apuesta de la defensa es que le den una "probation".
De acuerdo a la acusación que en un primer momento planteó el fiscal del juicio del caso Ángeles, Fernando Fiszer, y luego tomó su colega Gils Carbó, el oficial mayor de la policía bonaerense -retirado desde 2016 de la fuerza- colaboró con Mangeri, esposo de su prima, antes de que éste fuera detenido y mintió al declarar en la instrucción de la causa Rawson y en el juicio oral para ayudarlo.
"Tengo por probado que Cecilio Saettone ayudó a Jorge Néstor Mangeri a eludir la investigación penal que se desplegaba en su contra y sustraerse a ella, para lograr su impunidad", escribió la jueza Bernán en uno de los párrafos más destacados del procesamiento dictado en junio de 2016.
La jueza aseguró que tanto cuando declaró en la instrucción como en el juicio, Saettone se presentó "fingiendo ser un testigo neutral de la causa".
Para la magistrada, en sus dos declaraciones, Saettone "afirmó haber reunido con Mangeri por el lapso de quince o veinte minutos el 14 de junio de 2013 en la zona de General Pacheco".
Pero Bernán afirmó que ese encuentro "se extendió por el lapso de al menos dos horas" ya que de acuerdo al informe de la tarjeta SUBE que ese día utilizó Mangeri, se tomó el colectivo de la línea 15 a las 13 para ir a General Pacheco y la usó para regresar a las 17.05.
También recordó la jueza que Saettone "mintió" cuando negó haber visto en el rostro de Mangeri las heridas excoriativas cuya preexistencia se demostró pericialmente, ya que "se estableció que la data de las lesiones constatadas en la superficie corporal de Mangeri llevaban en su mayoría de tres a cinco días de evolución".
"Concretamente, el acto material de carácter positivo que llevó adelante Saettone para favorecer a Mangeri consistió precisamente en mentir al prestar declaración testimonial en el proceso penal en cuestión, en torno a las dos cuestiones que han sido destacadas: las lesiones que presentaba Mangeri y la duración del encuentro que habían mantenido", dijo la jueza al explicar el presunto encubrimiento.
"El falso testimonio que supuso la mentira de Saettone en lo que respecta a las lesiones que presentaba Mangeri y que él negó haber visto, tuvo la idoneidad de desviar la investigación, pues contribuía a corroborar el descargo del imputado, quien por ese entonces había afirmado haber sido coaccionado por terceras personas a autoincirminarse", agregó la magistrada.
Saettone se transformó en un testigo clave de la causa cuando contó que en aquel encuentro Mangeri le preguntó qué haría si él tuviera algo que ver con el crimen de Ángeles, y que él contestó "te meto preso", aunque luego el marido de su prima le negó cualquier vinculación con el hecho y le dijo que estaba amenazado.
La defensa solicitó ante los jueces Luis Salas, Martín Vázquez Acuña y Alberto Huarte Petite una suspensión del juicio a prueba, es decir una "probation", en la que asume su responsabilidad a cambio de realizar tareas comunitarias.
El planteo será analizado y revisado en la audiencia por la fiscal de juicio Mónica Cuñarro y por el presidente del TOC 1, el juez Salas.
Saettone (56) llegó elevado a juicio por la fiscal Graciela Gils Carbó y la jueza de Instrucción Yamile Susana Bernán imputado del delito de "encubrimiento doblemente calificado por haber sido cometido por un funcionario público y por tratarse de un delito precedente especialmente grave en concurso ideal con falso testimonio reiterado en dos oportunidades".
Según el Código Penal, con esa calificación Saettone podría recibir de uno a seis años de prisión, pero como no tiene antecedentes y podría ser condenado a una pena en suspenso, la apuesta de la defensa es que le den una "probation".
De acuerdo a la acusación que en un primer momento planteó el fiscal del juicio del caso Ángeles, Fernando Fiszer, y luego tomó su colega Gils Carbó, el oficial mayor de la policía bonaerense -retirado desde 2016 de la fuerza- colaboró con Mangeri, esposo de su prima, antes de que éste fuera detenido y mintió al declarar en la instrucción de la causa Rawson y en el juicio oral para ayudarlo.
"Tengo por probado que Cecilio Saettone ayudó a Jorge Néstor Mangeri a eludir la investigación penal que se desplegaba en su contra y sustraerse a ella, para lograr su impunidad", escribió la jueza Bernán en uno de los párrafos más destacados del procesamiento dictado en junio de 2016.
La jueza aseguró que tanto cuando declaró en la instrucción como en el juicio, Saettone se presentó "fingiendo ser un testigo neutral de la causa".
Para la magistrada, en sus dos declaraciones, Saettone "afirmó haber reunido con Mangeri por el lapso de quince o veinte minutos el 14 de junio de 2013 en la zona de General Pacheco".
Pero Bernán afirmó que ese encuentro "se extendió por el lapso de al menos dos horas" ya que de acuerdo al informe de la tarjeta SUBE que ese día utilizó Mangeri, se tomó el colectivo de la línea 15 a las 13 para ir a General Pacheco y la usó para regresar a las 17.05.
También recordó la jueza que Saettone "mintió" cuando negó haber visto en el rostro de Mangeri las heridas excoriativas cuya preexistencia se demostró pericialmente, ya que "se estableció que la data de las lesiones constatadas en la superficie corporal de Mangeri llevaban en su mayoría de tres a cinco días de evolución".
"Concretamente, el acto material de carácter positivo que llevó adelante Saettone para favorecer a Mangeri consistió precisamente en mentir al prestar declaración testimonial en el proceso penal en cuestión, en torno a las dos cuestiones que han sido destacadas: las lesiones que presentaba Mangeri y la duración del encuentro que habían mantenido", dijo la jueza al explicar el presunto encubrimiento.
"El falso testimonio que supuso la mentira de Saettone en lo que respecta a las lesiones que presentaba Mangeri y que él negó haber visto, tuvo la idoneidad de desviar la investigación, pues contribuía a corroborar el descargo del imputado, quien por ese entonces había afirmado haber sido coaccionado por terceras personas a autoincirminarse", agregó la magistrada.
Saettone se transformó en un testigo clave de la causa cuando contó que en aquel encuentro Mangeri le preguntó qué haría si él tuviera algo que ver con el crimen de Ángeles, y que él contestó "te meto preso", aunque luego el marido de su prima le negó cualquier vinculación con el hecho y le dijo que estaba amenazado.
