El recuerdo de Ginóbili desde la mirada de uno de sus entrenadores

Fabián De Angelis fue jugador de básquet en el Club Bahiense del Norte. A los 17 años comenzó sus primeros pasos como DT con los pre-minis, donde dirigió por dos años a un niño de 8 años llamado Emanuel, que pocos indicios daba de la carrera que lo llevaría a la NBA.

A Fabián De Angelis (50) la noticia del retiro de Emanuel Ginóbili (41) lo sorprendió. En especial porque el argentino que fue figura en San Antonio Spurs había tenido, a su entender, un excelente desempeño la última temporada.

Desde su oficina, en su empresa de turismo “Extremo Sur”, el profesor de educación física que tiene a cargo la cátedra de Básquet en el Instituto Superior de Educación Física 810, rememoró su recuerdo como entrenador (monitor) del pequeño astro en el Club Bahiense del Norte.

“Manu desde los 3 o 4 años que ya iba al club. Primero porque toda su familia es del ambiente del básquetbol, y él seguía a sus hermanos mayores. Además, al igual que a mí, Bahiense nos quedaba a media cuadra de nuestros respectivos hogares”, describe De Angelis a El Patagónico.

Con 17 años, además de jugar como base en la Primera división –y como es tradición en la mayoría de los clubes de básquetbol del país–, Fabián comenzó a hacer sus primeras armas como entrenador de los más chicos en su rol de “monitor”.

“Uno en esa época, con chicos de 8 o 9 años no veía o podía llegar a dimensionar cuál de ellos iba a tener una carrera prominente en el básquet nacional. Mucho menos en el orden internacional, sí de ‘Manu’ uno podía proyectarlo porque contaba con una familia ligada al deporte, y porque sus dos hermanos (Leandro y Sebastián) ya eran jugadores de Liga Nacional. Entonces, con todo eso por detrás, ya tenía un camino marcado para llegar a jugar profesionalmente, pero llegar hasta donde llegó era como decir ‘nos tomamos un cohete y vamos ida y vuelta a Marte’, nadie se lo imaginaba”, confesó.

De hecho, apunta el profesor, ‘Manu’ no era muy alto para esa edad, era muy flaco y carecía de fuerza a la hora de jugar como ayuda. Por ello quedó afuera de la selección de básquet Sub 15.

“Luego en la adolescencia comenzó a cambiar con ayuda de vitaminas, gimnasio y esfuerzo. Así comenzó a escribir una de las páginas más importantes del básquet argentino”, resalta De Angelis.

Respecto de su personalidad, Fabián sostiene que lo que lo hace alguien ‘excepcional’ a Ginóbili, es que es una persona común.

“Manu es una persona común. Pese a lo que logró, sigue siendo común, y tal vez eso sea una de las cosas que lo destaque más. Vos fíjate que no se anda peleando con nadie, tampoco anda lleno de collares de oro, ni nada por el estilo. Es común, y el éxito nunca lo cambió. De hecho en uno de los ‘Juegos de las Estrellas’, donde yo trabajaba en Atenas de Córdoba y me eligieron como parte de uno de los equipos, me tocó volver a dirigirlo. Y era el mismo pibe que con 8 años había dirigido en Bahiense”, destaca.

Entonces lo “común” se vuelve extraordinario en el jugador que básquet, que desde el último martes es noticia en todo el mundo y recibe el reconocimiento hasta de sus adversarios.

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