El regreso a la pantalla del legendario Clint Esatwood

"Cry Macho", que se proyecta desde este jueves 23 en el Cine Coliseo, lo tiene como director y protagonista, a los 91 años. El argumento lo enfrenta a un viaje inesperadamente desafiante, durante el cual el jinete cansado del mundo va encontrando conexiones inesperadas y su propio sentido de la redención.

La película comienza con una panorámica que muestra la región más árida de Texas. Mike Milo (Clint Esatwood) maneja una camioneta mientras suena de fondo un tema country, “Find a New Home”, en la voz de Will Banister. Va a la Ciudad de México a buscar a Rafael, al hijo de 13 años de su antiguo jefe. Consigue que el chico lo acompañe con su gallo de riña, unas escenas muy divertidas entre el viejo cowboy y el abandonado joven, cuya madre está en otra.

La road movie tiene todos los ingredientes del género, persecuciones de autos, peligros de atracadores y policías corruptos, pero especialmente esa relación que se va forjando entre dos extraños que terminan respetándose y queriendo entrañablemente.

La novela es de 1975 pero resuena con cierta tendencia moderna en los viejos héroes, desde Rambo hasta Terminator, que en sus años crepusculares descienden de Estados Unidos a México cual catábasis ritual a salvar una vida a cambio de todas las que han tomado. En el medio hay todo tipo de referencias al valor y carácter de la mujer mexicana que termina enamorando al intrépido vaquero.

El guión fue escrito por Nick Schenk, el mismo de “Gran Torino”, una de las grandes e inolvidables películas de Eastwood. Y ahora él brinda una interpretación magnífica que no hace más que confirmar nuevamente que es uno de los mejores actores y realizadores que ha dado el cine. Su actuación es conmovedora, en algunos momentos, y divertida, en otr0s. De hecho, Mike, su personaje, nos recuerda, que el amor y la aventura se pueden encontrar en cualquier edad y no importa dónde ni cuándo.

Por otro lado, el mexicano Eduardo Minett, quien hace de Rafo y debuta en cine con esta eminencia, es un complemento perfecto, su personaje es pícaro, simpático y valiente, además, siendo un adolescente da una verdadera lección de ética y de vida a muchos de los otros personajes. Y hay una premisa que sugiere un thriller, pero el tono y el ritmo de la película son contemplativos. Al guión le importa menos las peripecias criminales que condimentan la huída que la relación entre Mike y Rafa. Lo que es un proceso de sanación para uno representa uno de maduración para el otro, cuyas ideas arcaicas de masculinidad Mike viene a desmitificar con simples lecciones. Los acompaña un gallo llamado Macho como para subrayar el mensaje y cerrar la trama con un gesto simbólico.

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