El rol sindical
Gabriel Carrizo sostiene que los gremialistas petroleros lideran históricamente un sindicato complejo con un grado de violencia y traiciones muy importante que ha sido naturalizado con el paso de los años.
"Uno de esos conflictos se puede encontrar en la activa participación de "Los Dragones" (facción sindical de trabajadores de la construcción en los yacimientos petroleros) que atravesó muchos aspectos de la vida social y hasta el día de hoy quedaron secuelas de lo fue su conformación", argumenta en alusión a la toma de Cerro Dragón en junio de 2012.
El investigador también explicó que el Sindicato Unido Petroleros del Estado (SUPE) jugó un papel importante en la privatización de YPF en la década del 90. Cuestionó que muchos de sus integrantes fueron cómplices de engañar a los trabajadores. "El grado de perversión que llevó la privatización fue increíble. Los trabajadores nunca creyeron que si iba vender YPF y era muy impactante escuchar la opinión de los trabajadores donde prácticamente se los iba engañando lentamente. Era como que todo el mundo sabía que iba a pasar con YPF menos ellos y muchos sindicalistas fueron cómplices de ello", dimensiona.
"Esto es muy similar a lo que hoy les pasa a los trabajadores que se encuentran en stand by porque no saben qué va a pasar con su destino laboral. En los 90, el desempleo era una muerte civil, el miedo a perder el trabajo es algo que se empieza a notar en la gente. Uno tiende a volverse conservador. La gente volvió a sentir ese miedo a perder el trabajo. Uno lo escucha, lo ve y lo percibe. Es parecido a los 90. Se están abordando conceptos como la flexibilidad laboral, pero con la salvedad que los gremios (Sindicato de Petroleros Privados y Sindicato de Petroleros Jerárquicos) esta vez están actuando por el bien de los trabajadores o por lo menos eso es lo que parece", asegura.