El sobrino de los acusados por el crimen de Fozziano atestiguó en el inicio del juicio

El juicio por el homicidio del pescador Gustavo Fozziano comenzó ayer y declararon seis testigos en la primera ronda. Uno de ellos fue un sobrino de los acusados Fabián Hernández y Nicolás Núñez, quien se encargó de transmitirles que en "La Horqueta" había gente que tenía problemas con ellos, mensaje que los motivó a dejar el torneo de truco en Caleta Córdova para ir hasta el lugar que se convirtió en el escenario criminal.

En la primera jornada de juicio oral y público contra Fabián Hernández y Nicolás Núñez, las partes presentaron sus respectivos casos ante el tribunal integrado por los jueces Daniela Arcuri, Raquel Tassello y Jorge Odorisio.

El representante del Ministerio Público Fiscal, el fiscal general Adrián Cabral, en su alegato inicial, afirmó que probará en el debate la responsabilidad que tuvieron Hernández y Núñez en el crimen que ocurrió el 22 de abril del año pasado, aproximadamente las 5:50, en el refugio de pescadores La Horqueta, ubicado a unos 25 kilómetros al norte de Caleta Córdova y que tuvo como víctima a Gustavo Fozziano.

Al respecto, detalló que a la hora mencionada, en circunstancias en la que dos testigos se hallaban durmiendo en el refugio mencionado, llegó Hernández en un jeep blanco junto a Núñez, quien llevaba un arma de fuego.

El fiscal agregó que tres personas ingresaron de forma sorpresiva y comenzaron a golpear a uno de los presentes, previo pedirle Hernández a uno de ellos que se retirara del lugar, quedándose Núñez en la puerta del refugio.

Luego Gustavo Fozziano, quien se hallaba durmiendo en su jeep Suzuki con su sobrino, junto al refugio, al escuchar los gritos descendió del rodado y se dirigió hacia la entrada a los fines de interiorizarse de lo que ocurría.

Núñez, quien se hallaba en la puerta del refugio, sin mediar palabra alguna comenzó a golpearlo a puñetazos sobre el lateral izquierdo del rostro y –según el fiscal– con claras intenciones de darle muerte le provocó dos heridas punzocortantes en la región lateral derecha del cuello, afectándole la yugular y carótida, quedando Fozziano aún de pie, momento en el cual pudo alejarse pocos metros, circunstancia en la cual Núñez le efectuó un disparo de arma de fuego con orificio de entrada en la parte izquierda del cuello, lo cual le provocó un shock hemorrágico irreversible por heridas de arma de fuego y blanca, lo que le ocasionó su muerte de forma inmediata.

Inmediatamente Núñez se subió a la camioneta conducida por Hernández, quien con el fin de procurar su huida lo sacó del lugar junto a otras tres personas y con el arma de fuego que hasta el momento no fue encontrada.

El fiscal calificó jurídicamente el hecho como homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de autor para Núñez; y de partícipe necesario para Hernández.

CAMBIO DE CALIFICACION

El defensor particular, Mauro Fontéñez, postuló una teoría negativa del caso en su alegato inicial y aseguró que la Fiscalía no podrá acreditar el hecho en cabeza de sus asistidos por ausencia del tipo subjetivo y calificó como tendenciosa la investigación, postulando una teoría neutral del caso para mostrar la realidad de los hechos.

En forma subsidiaria propuso un cambio de la calificación jurídica por la de “homicidio en agresión”.

Tras la presentación de los casos, se dio inicio a la incorporación de la prueba testimonial, para lo cual la Fiscalía presentó seis testigos, entre ellos el sobrino de los acusados. Fue éste quien además radicó la denuncia de lo ocurrido luego de recibir amenazas que lo ubicaban como autor del crimen.

En su declaración recordó que la noche anterior al crimen había un torneo de truco en el club Caleta Córdova, del cual participaron él y sus tíos, Fabián Hernández y Nicolás Núñez.

El testigo dijo que llegó un conocido y les comentó que había unos amigos pescando en Rocas Coloradas que quería ir a verlos por lo que se dirigió con él al refugio La Horqueta donde había varias personas charlando, pescando y consumiendo cervezas.

Uno de ellos le dijo que tenía cuentas pendientes con sus tíos Núñez y Hernández y él se asustó por lo que pidió que lo llevaran nuevamente a Caleta Córdova.

Al llegar al club le contó lo sucedido a sus tíos y luego de finalizado el torneo, junto a otras dos personas, se dirigieron hacia el refugio.

Fabián le dijo que se bajara y señalara quién tenía problemas con ellos, tras lo cual se subió corriendo a la camioneta y escuchó ruido de sillas y un disparo.

Luego aparecieron corriendo desde el refugio sus dos tíos, Hernández y Núñez, junto a las otras dos personas y sin pronunciar palabra volvieron a Caleta Córdova.

“’Nos vamos, nos vamos’, decían y al escuchar el disparo supuse que se la habían ‘mandado’”.

Al día siguiente llegó su padrino y al despertarlo le dijo que en las redes sociales comentaban que él había matado a una persona. Luego comenzó a recibir amenazas de muerte y decidió realizar la denuncia en sede policial.

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