El sospechoso de robar en una casa del Pueyrredón recuperó la libertad
Ariel Soto fue imputado ayer por el delito de hurto en grado de tentativa tras ingresar el jueves a una vivienda de calle La Nación, donde en la huida fue apresado. Al tratarse de un delito que tiene una pena de un año de prisión, la Fiscalía no pudo solicitar su encierro, aunque no podrá acercarse al domicilio ni a la víctima.
El joven que fue sorprendido por el damnificado en el interior de su vivienda de La Nación y Francisco Behr y que luego fue atrapado por la policía de la Seccional Tercera, resultó sometido ayer a la audiencia de control de detención en la Oficina Judicial.
El fiscal general Héctor Iturrioz junto a la funcionaria Fabiola López relataron el frustrado ilícito que se registró en plena tarde del jueves, frente al complejo habitacional que ocupan integrantes de la fuerza policial.
Tal como informó El Patagónico, el propietario del inmueble había salido unos minutos a comprar y había dejado una ventana entreabierta. Al parecer ese mínimo detalle fue observado por el sospechoso que ingresó y tomó una tablet, un teléfono celular y una notebook con su cargador.
En momentos en que regresó la víctima a su casa vio al ladrón a través de la ventana y le pidió al amigo que lo acompañaba que cerrara el portón para no dejarlo escapar. No obstante, el individuo saltó la reja y entró a correr por Francisco Behr. Una mujer policía que estaba en esa esquina observó al delincuente y lo persiguió dos cuadras hasta alcanzarlo y reducirlo.
Los uniformados además demoraron a dos chicas, de 16 y 17 años, que presuntamente acompañaban a Ariel Soto y oficiarían de campana. En ese contexto, los fiscales imputaron solamente al joven por el delito de hurto en grado de tentativa y requirieron su prohibición de acercamiento hacia el domicilio de la víctima.
En cuanto a la situación de las adolescentes no se formalizó la investigación debido a que se trata de menores de edad y al ser el menor de los delitos tipificados -posee una pena máxima de un año de prisión- son inimputables, explicaron fuentes judiciales.
Soto recibió la asistencia técnica del defensor público Ariel Quiroga, quien no se opuso a la calificación esgrimida por los acusadores públicos. Las mismas fuentes precisaron que el joven posee una suspensión de juicio a prueba o probation por otro delito y entonces habría violado las medidas supeditadas en ese tipo de condena.
El juez penal Mariano Nicosia decretó legal la detención e imputó a Soto tal como lo solicitó la Fiscalía. En ese sentido, le decretó la prohibición de acercamiento a la vivienda y a su propietario, por lo que recuperó la libertad.