Una amiga de la modelo relató el deterioro físico y emocional en el tramo final de su vida. A sus dichos se sumaron las declaraciones de Fernando Burlando tras la autopsia.
La historia de Silvina Luna volvió a generar impacto tras la difusión de un testimonio que reconstruye con crudeza sus últimos meses de vida. Soledad Rodríguez, una de sus amigas más cercanas, decidió hablar públicamente y describió un escenario atravesado por el dolor físico y emocional que la modelo enfrentó hasta sus últimos días.
La joven brindó su relato en el programa Sería Increíble, donde resumió la situación con una frase contundente: “Es horrible decir esto, pero los últimos meses fueron un calvario que nunca quisimos contar. Fue muy, muy duro”. En ese mismo contexto, también hizo referencia a las inseguridades que atravesaban a Luna: “Era una belleza extremadamente increíble y así y todo, no sentía que era suficiente”.
Rodríguez detalló además la complejidad del cuadro de salud, marcado por internaciones y procedimientos médicos constantes. “Había días que le ponían el respirador y estaba dos semanas así, después se lo sacaban”, explicó. Según su testimonio, la modelo era plenamente consciente de su estado: “Ella estaba consciente de toda esa situación, sabiendo que era cuestión de días, quizás”.
De acuerdo a su entorno, el origen del padecimiento se remonta a una intervención estética realizada con Aníbal Lotocki. “A los pocos meses, le empezó a escribir al médico diciendo ‘me arde, me duele’. Y ahí arrancó el padecimiento”, recordó Rodríguez, al ubicar el inicio de un proceso que se prolongó durante años.
A este cuadro se sumaron las declaraciones del abogado Fernando Burlando, quien presenció la autopsia y describió hallazgos que calificó como impactantes. “La cantidad de material que tenía eran adoquines”, afirmó. En esa línea, señaló que uno de esos elementos “estaba generando una presión en el nervio siático”, lo que —según sostuvo— agravaba el dolor de manera extrema.
El periodista Guido Záffora también aportó un testimonio personal que refleja el deterioro que atravesaba Luna. “Yo comí con Silvina una semana antes. Ella me contó que se tuvo que mudar porque no podía subir la escalera de su departamento por el dolor que tenía”, relató.
Por su parte, Burlando describió imágenes que, según indicó, lo marcaron profundamente: “Silvina te mostraba las piernas. Eran piedras. Es cemento”. Y concluyó con una definición tajante sobre el padecimiento que enfrentaba la modelo: “Es imposible vivir. Es imposible vivir con el dolor”.
