"El tiro práctico es un desafío contra vos mismo", reconoce Fernando Lago
El campeón de la temporada 2017 de la división Producción fue uno de los que mayor progreso tuvo en la capital del petróleo. Ya disputó dos fechas clasificatorias para el Panamericano de julio en Jamaica representando al país.

Cuando le tocó cumplir con el servicio militar, se destacó en tiro sin haber disparado nunca en su vida. Las armas eran algo que internamente lo seducía pero nunca había tenido la posibilidad de tener una en la mano. Era algo innato, hasta que un amigo lo invitó y de a poco lo fue puliendo hasta consagrarse campeón de la división Producción 2017 en el Círculo de Caza Mayor “General Lagos”, donde el campeonato tuvo ocho fechas. A su vez, participó de un campeonato Federal en Bariloche donde terminó 10° y un Nacional donde finalizó 28. En el último selectivo quedó 16°.

Comenzó hace siete años de la mano de su amigo Erito Dos Santos, y fue progresando. Cada paso era firme, y hoy tiene como meta estar presente en el Panamericano 2018 en Jamaica, en julio próximo. “Siempre me gustó el tema de las armas, pero la familia no tenía armas, y era difícil acceder. Erito Dos Santos me comentó una vez que estaba practicando y le insistí para que me invite”, recordó el campeón en una charla con El Patagónico.

Antes de apretar el gatillo por primera vez en el polígono ubicado en el Círculo de Caza Mayor General Lagos, Fernando tuvo que escuchar atento las reglas para poder participar. Duró cerca de dos horas, pero aún conserva y respeta el mensaje.

“El tiro es algo que siempre me gustó, y me salía bien. Empezamos a tirar y me entusiasmé. Primero compramos la máquina para armar las balas porque sí o sí tenés que usar recarga. Un tiro te sale 15 pesos con una bala convencional, pero en un entrenamiento tiras 200 tiros, sacas la cuenta y es imposible. Con la recarga, cada bala te sale 5 pesos aproximadamente”, explica. Su amigo le enseñó a recargar, y el entusiasmo crecía en cada práctica.

Aún recuerda el primer día al volver a su casa luego de disparar. Se “desplomó en el sillón”, algo que le ocurrió varias veces más. “La descarga de adrenalina que tuve al disparar la primera vez, fue tremendo. Cuando volvía para mi casa parecía un chico. Yo me fui ese día emocionado, llegué a mi casa, me senté a ver televisión en el sillón, y me dormí. Me desplomé. Me pasó mucho tiempo, es como una descarga. Tiene muchas similitudes con el golf, es un desafío contra vos mismo, le pegas, no le pegas, si lo haces en el tiempo que lo tenes que hacer. Es un deporte individual, de concentración”, subrayó.

La temporada 2017 fue la mejor desde que comenzó a practicar en 2010. De a poco fue mejorando, y no solo en los entrenamientos. Empezó con una Bersa Tunder Pro 9mm y pasó a una CZ Shadow hasta adquirir la actual que es una CZ Shadow II.

“El balance fue el mejor. Pude ganar todas las fechas a nivel local, salvo la primera. De ahí en más me quede con todas las presentaciones”, resume. Sumó 700 puntos al final del campeonato, y le sacó 48 puntos a Federico Pritchard. Incluso su amigo Erito Dos Santos, que lo inició, quedó más atrás en la cuarta posición.

Para el año que viene, el objetivo está claro. Lo tiene entre ceja y ceja. “Entrar al Panamericano de Jamaica”, asegura y mira fijo a los ojos. El certamen está previsto para el 27 de julio de 2018. Estoy tirando en el clasificatorio para ese certamen, pero son seis viajes. Ya participé en dos, en febrero voy a uno más, y en marzo dos más. De ahí salen los representantes. Voy bien por ahora, pero hay apoyo de mucha gente”, subraya.

Sobre el año que finaliza, Fernando Lago admite que “el balance es muy bueno. Vengo ganando seguido a nivel local, pero este año salvo la primera fecha, gané el resto y cada vez le sacó más diferencia a mi contrincante. Comencé a afirmarme mejor, y se hizo un Federal en Bariloche que salí 10 y un Nacional que quedé 28. El ultimo, selectivo, quedé 16. La suma de todo eso es un salto de calidad, en el puesto y es muy bueno para mí”, resumió.

Fernando Lago entrena tres veces a la semana, hora u hora y media, pero también entrena “en seco” en su casa. La intención no es dar ventaja bajó ningún aspecto. Se pone el cinto, y práctica las técnicas, todo en movimiento, pero sin disparar. Internamente, sabe que lo que viene será mucho mejor. Mientras comparte la vida con su señora Donatella su hija Martina, espera su segundo hijo.

Siempre compartió su conocimiento sin esperar nada a cambio, y eso trajo sus frutos. A la hora de los agradecimientos resalta el apoyo de Gustavo Uria, de Lito Relly, al dueño de armería El Puma, a Comodoro Deportes y a la empresa MAM, por el desinteresado apoyo a su carrera deportiva.