Es investigada por su la relación con un documental del caso. Para el juez Maximiliano Savarino, la prueba es “sumamente grave”.
Luego de que Julieta Makintach, la magistrada investigada por sus vínculos con un documental, aceptara el pedido de apartamiento del juicio, el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro la separó y pautó un cuarto intermedio de dos horas para ver cómo sigue el debate.
El juez Maximiliano Savarino también se expresó al respecto, y avaló la solicitud de las partes de separarla del debate. “Esta prueba es sumamente grave. Reitero que no sabíamos nada de este documental, nunca lo hubiéramos avalado, fue a nuestras espaldas y a espaldas de todos los jueces”, dijo Savarino.
Makintach tomó la palabra luego de que todas las partes pidieran su recusación, volvió a negar haber participado de un documental, pero aceptó el pedido de su apartamiento del juicio.
“No van a creer nada de lo que yo les diga. Yo lamento que no me crean. Yo no conocía este material, nunca vi este guión, no es mío, no me pertenece. Se habló de una entrevista. La última vez que yo hablé fue antes de entrar a este debate. Nunca más. No sé quiénes son las otras personas, sí mi amiga”, comenzó diciendo antes de hacer lugar al pedido.
Y agregó: “Vino con esta idea, era de ella, no sé qué hizo. De verdad desconocía todo este material. Y no hubo otro material fílmico más allá de esas primeras horas de audiencia”.
Finalmente concluyó: “Espero que el juicio pueda seguir, aunque sea sin mí. Yo no conocía este material y estoy tan sorprendida como todos ustedes”.
Luego de que los abogados querellantes se expidieran sobre el pedido de recusación a Makintach efectuado por la Fiscalía, fue el turno de los defensores de los siete imputados en el juicio. Todos pidieron el apartamiento de la jueza.
Comenzó el abogado de Leopoldo Luque, Julio Rivas, quien lloró en su intervención y aseguró que todas las pruebas expuestas ponen en riesgo la parcialidad de la magistrada. Él y Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Cosachov, fueron los primeros defensores que adhirieron al pedido de apartamiento de Makintach.
Luego se sumó Diego Olmedo, abogado del psicólogo Carlos Díaz, quien a su turno también cuestionó la prueba expuesta y dijo: “¿Qué puedo esperar de la jueza de Dios con mi cliente? ¿Lo iba a absolver o lo iba a condenar?“.
Los abogados de la coordinadora de la prepaga, Nancy Forlini; del enfermero, Ricardo Almirón; de su jefe, Mariano Perroni; y del médico clínico, Pedro Di Spagna, también deslizaron que Makintach tenía un preconcepto de los imputados y adhirieron a su recusación.
