Fue el caso del prefecturiano que mató a su suegra y a su cuñado, hirió de gravedad a sus hijastros y luego se suicidó.
José Soria era un integrante de la Prefectura de 45 años de edad que aquel lunes 12 de septiembre de 2016 ingresó por la ventana del dormitorio de su exesposa a la casa en que vivía junto a su familia y desencadenó una tragedia. Fue poco antes de las 4 de la mañana cuando sorprendió a todos durmiendo. A ella la golpeó, mientras mató a su suegra y a su cuñado, un apreciado bombero voluntario. Además, el homicida hirió de gravedad a los hijos adolescentes de su expareja (la niña moriría al otro día) y finalmente se suicidó en la misma vivienda en la que también estaban sus dos hijos menores, una cuñada y un sobrino, quienes resultaron ilesos. Utilizó su arma reglamentaria, una pistola 9 milímetros.
Soria había nacido en la provincia de Buenos Aires y había llegado en diciembre de 2004 desde Mar Del Plata. Se había separado hace seis meses de Fabiana (36), la hija del suboficial Juan de Dios Contreras, a la que había conocido en Comodoro.
Los Contreras habían llegado desde Bahía Blanca. Eran vecinos porque a mediados de la década de 2000 el IPV les adjudicó viviendas vecinas en Standart Sur, junto a efectivos de Gendarmería y Policía.
"El Loco" Soria y Fabiana se enamoraron y se fueron a vivir a la casa de él, junto con los dos hijos de ella de un matrimonio anterior en Mar del Plata: Lautaro (16) y Yasmin (14). Se radicaron en la calle 2397, a sólo 50 metros de la casa de Contreras (quien falleció hace dos años) y Lidia Peralta, sus suegros. De la nueva relación nacieron dos varones que tenían 8 y 9 años cuando ocurrió la tragedia.
En 2012 hubo una luz amarilla. Ella lo denunció por violencia familiar, según informó el comisario Javier Loyola, de Kilómetro 8, quien trabajó en el caso desde las primeras horas junto al fiscal Héctor Iturrioz. Amigas de la mujer confirmaron que Soria era "muy violento" y que maltrataba a los hijos de su pareja. Incluso en público agredía verbalmente a su mujer.
UNA DENUNCIA MOLESTA
Según compañeros de armas de Soria, el hombre amenazaba a su mujer en forma continua para que levantara aquella denuncia porque corría riesgo su futuro en Prefectura. Según él, si el sumario avanzaba podían darle de baja y así ella se quedaría sin posibilidad de darle sustento a sus hijos.
También trascendió que le habían quitado el arma reglamentaria y se le habría realizado un sumario interno que finalmente concluyó cuando la causa penal no prosperó, por lo que pudo recuperar su Pietro Beretta 9 milímetros, la misma con la que mató a su suegra Lidia (54) y a su cuñado Gustavo Darío Contreras (29); golpeó a Fabiana; hirió a Yasmin, quien fallecería horas después, y a Lautaro. Después se quitó la vida de un tiro en el mentón.
