Cañadón Seco se prepara para vivir la tercera edición de su Feria del Libro, propuesta cultural que se desarrollará este viernes y el sábado a la Proveeduría Cultural.
Habrá libreros, escritores, emprendedores, instituciones educativas, presentaciones de libros, espectáculos artísticos y actividades para toda la familia.
La actividad vuelve a realizarse a partir de una decisión del presidente comunal, Gabriel Galarza y la ceremonia de apertura oficial está prevista para las 10:30 del viernes.
En declaraciones formuladas a la emisora radial del multimedio El Calertense, Gerardo Humphrey y Macacha Sirsek, integrantes del área de Cultura, destacaron el crecimiento que tuvo la feria desde su primera edición y señalaron que este año todos los espacios de la Proveeduría Cultural serán utilizados para recibir a los expositores.
La feria contará con libreros en la planta baja, mientras que manualeros y emprendedores ocuparán distintos espacios del primer piso.
También habrá presentaciones y charlas en el auditorio, entre ellas la participación de Jorge Mezaín con su libro “Malvinas con mayúscula” y Ernesto Allende con “10 poemas a la muerte”.
Asimismo, anunciaron una fuerte presencia artística y entre las actividades especiales se destaca el “Café Poético”, que se realizará el sábado por la tarde con la participación de Nahid Gramajo y José Abalde.
Habrá lectura de poemas, micrófono abierto y una propuesta más íntima para compartir literatura. Además, se realizará una actividad de armado de rompecabezas en familia y amigos desde las 16 horas.
Ademàs, la programación incluye un espacio destinado a las instituciones educativas, que presentarán trabajos y proyectos desarrollados durante el año.
Paralelamente, se recuperará la historia y las raíces de la localidad a través de la participación de protagonistas vinculados al trabajo “Memorias, vivencias y peripecias”, presentado recientemente en Cañadón Seco.
Finalmente hicieron saber que habrá una cafetería para que los visitantes puedan compartir un momento durante el recorrido.
“Año a año nos está quedando chico”, señalaron al referirse al crecimiento de la convocatoria, tanto de expositores como de vecinos que se acercan a recorrer los stands y adquirir libros.
