En tiempo de descuento, el exdefensor de River marcó este domingo el gol del triunfo del ’Fortín’ por la sexta fecha de la Copa de la Liga.
Vélez Sarsfield obtuvo este domingo su tercera victoria seguida en la zona A de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol. Fue al vencer de local por 1-0 a Huracán de Parque Patricios.
El encuentro, que se jugó en el estadio José Amalfitani de Liniers, tuvo el arbitraje de Andrés Merlos, y el gol del partido lo marcó, de cabeza, el defensor Emmanuel Mammana en el tercer minuto de descuento de la etapa final.
En un primer tiempo discreto, Vélez fue más ante un Huracán que ni siquiera se acercó al arco de Tomás Marchiori. Con mayor posesión y circulación de la pelota, el local intentó penetrar por las bandas y llegó a su primera situación de peligro con una doble chance de Rodrigo Piñeiro, quien cabeceó en primer lugar un centro de Claudio Aquino, la pelota pegó en Lucas Carrizo y en el rebote sucedió lo mismo.
Al minuto, Hernán Galíndez tuvo que meter mano y envió el balón al tiro de esquina tras un cabezazo de Leonardo Jara que tenía destino de gol. El conjunto de La Quemita, que tiene a su entrenador entre ceja y ceja por no tener buenos resultados, no pudo reaccionar ni responder ante los constantes ataques del equipo local.
En el segundo tiempo, el equipo dirigido por Facundo Sava mejoró respecto al pálido juego que había demostrado en el primera mitad. Antes de los 10', un balón parado desde larga distancia ejecutado por Héctor Fértoli, que quiso meter el centro, pegó en el palo del arco de Marchiori.
Cinco más tarde, un contraataque a favor de la visita que fue conducido por Fértoli, provocó un buen disparo de Marcelo Pérez que exigió al arquero velezano.
Cuando todo parecía que iba a terminar en igualdad, el debut de Alvaro Montoro, quien entró en lugar de Francisco Pizzini cambió el partido. Un tiro libre ejecutado por Elías Gómez al área del conjunto de Parque Patricios cayó a los pies de Montoro, que controló con derecha y tiró el centro con izquierda, para enviar el balón -como si fuera un pase- a la cabeza de Emanuel Mammana que puso el 1-0 agónico en el Amalfitani.
