Emprendedoras locales cierran su local por la crisis económica

El almacén de diseño "Se mira y se toca" cerró sus puertas debido a la fuerte crisis económica que golpea a la región. El local estuvo abierto durante tres años y se convirtió en una vidriera para los emprendedores locales. Evalúan abrir hoy para que la gente pueda llevarse algo del espacio que marcó un antes y un después en el emprendedorismo de la región.

Las políticas económicas de Mauricio Macri continúan generando estragos en el país. El consumo ha bajado a niveles record y los comerciantes deben hacer verdaderos malabares para no bajar sus persianas. No fueron pocos los que ya cerraron, mientras otros resistían como podían. En esta categoría se hallaba “Se mira y se toca”, un almacén de diseño.

El local que se encontraba en Rawson 1289 cerró ayer. Estaba abierto al público de 16 a 20 para que todos pudieran elegir entre los cientos de productos de los emprendimientos Artemisa, Tulus, Narciso, Happy y Eagle.

La iniciativa empezó cuando un grupo de emprendedoras se conocieron en las ferias que se realizan en el Centro Cultural. Luego empezaron a incursionar en ferias de garage para generar contactos.

“Una vendía accesorios y otra indumentaria. Decidimos poner un punto fijo de ventas porque sentíamos que no nos alcanzaba ofrecer nuestras cosas en ferias. Además queríamos tener un acceso directo para quien quisiera hacer un regalito”, explicó Claudia Lencina, de Eagle, uno de los emprendimientos que formó parte de “Se mira y se toca”.

El almacén de diseño abrió sus puertas en 2016, convirtiéndose en un punto de referencia para el emprendedorismo local. Los años pasaron pero el ajuste, los despidos y el atraso del pago de los sueldos estatales de Chubut comenzaron a generar problemas en la economía del espacio.

“Nosotras no estamos ajenas a todo el conflicto económico. Hace un año y medio que vemos que la cosa está muy mal. Tenemos una gran mayoría de nuestros clientes que son estatales y todo lo que está pasando afectó mucho nuestras ventas. Bajaron bastante nuestras ventas y hace rato veníamos evaluando cerrar”, sostuvo Lencina.

“Pasaron una serie de cosas que nos llevaron a cerrar. Una fue que se terminaba el contrato (de alquiler del local). Tampoco recibimos ninguna ayuda del ámbito cultural… fue solamente nuestro esfuerzo. Muchas veces tuvimos que poner plata nuestra para mantener el local y los servicios porque las ventas no nos generaban rédito”, consideró.

Otro de los puntos que les ayudó a tomar la determinación fue un error administrativo. “Fue pésima la habilitación comercial porque hubo un error en Catastro. Se están demorando. Nosotros habíamos hecho todos los trámites para hacer un nuevo contrato con habilitaciones comerciales pero ya llevan dos años retrasados. Fue como que aprovechamos para decir ‘ya estᒔ, manifestó la emprendedora.

CONTINUAR EMPRENDIENDO

“Se mira y se toca” marcó un antes y un después en la vida de los emprendedores locales. Es por eso que sus fundadoras continuarán con sus trabajos de manera particular y participarán en las ferias del Centro Cultural.

El agradecimiento hacia la comunidad es tan grande que las emprendedoras analizan la opción de abrir sus puertas por última vez hoy, de 16 a 20, como un gesto a sus clientes y a todos los que acompañaron el proyecto durante estos años.

“Estamos viendo si hoy (por ayer) fue el último día o si mañana (por hoy) podemos abrir por última vez. Fue una experiencia maravillosa que nos sirvió un montón desde diferentes puntos”, aseguró Lencina.

Durante estos días, el almacén de diseño ofreció una promoción de descuentos de hasta el 30% para pagos en efectivo permitiendo repuntar un poco el nivel de ventas.

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