En 13 años hubo 38 femicidios en Chubut y el 95% de los agresores pertenecía al entorno

Los datos fueron difundidos por la Oficina de la Mujer del Superior Tribunal de Justicia en el marco de un nuevo aniversario de Ni Una Menos. La mayoría de los femicidas eran parejas, exparejas o familiares.

En el marco de una nueva conmemoración del movimiento Ni Una Menos, la Oficina de la Mujer del Superior Tribunal de Justicia de Chubut dio a conocer un informe que expone una realidad tan dolorosa como persistente: entre 2013 y 2025 se registraron 38 femicidios en la provincia y, en el 95% de los casos, los agresores tenían algún vínculo cercano con las víctimas.

Las estadísticas, elaboradas a partir del relevamiento que realiza la Oficina de la Mujer y que luego integra el Registro Nacional de Femicidios de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, buscan aportar evidencia para fortalecer las políticas de prevención, sanción y erradicación de las violencias por motivos de género.

El peligro estaba cerca

Uno de los datos más contundentes del informe revela que el 63% de los femicidas eran parejas o exparejas de las víctimas, mientras que otro 32% correspondía a familiares o personas conocidas. Solo el 5% no mantenía ninguna relación previa con la mujer asesinada.

La estadística vuelve a confirmar una realidad que atraviesa los estudios sobre violencia de género: el riesgo suele encontrarse dentro de los vínculos más cercanos y cotidianos.

Mujeres con historias, proyectos y familias

Detrás de cada número hay una vida truncada. El informe recuerda que las víctimas eran mujeres con proyectos, trabajos, familias y sueños. Entre ellas había amas de casa, estudiantes, docentes, trabajadoras de la salud, empleadas de comercio y empresarias.

Además, cerca del 70% eran madres, por lo que los femicidios también dejaron una profunda huella en hijos e hijas que quedaron sin sus referentes afectivos.

Respecto de las edades, el 68% de las víctimas eran mujeres jóvenes y adultas, el 16% mujeres maduras, mientras que el 8% correspondía a niñas y adolescentes y otro 8% a adultas mayores.

Las denuncias que no llegan

Otro dato que preocupa es que solo el 22% de las víctimas había realizado denuncias formales contra sus agresores antes del crimen. Sin embargo, el relevamiento permitió detectar que, dentro del grupo restante, al menos otro 22% había atravesado situaciones previas de violencia que nunca llegaron a denunciarse.

Desde la Oficina de la Mujer advirtieron que las denuncias representan apenas una parte del problema y remarcaron la existencia de múltiples situaciones de violencia que permanecen silenciadas.

Una problemática presente en toda la provincia

El informe también señala que los femicidios ocurrieron tanto en grandes ciudades como en pequeñas localidades de la costa, la cordillera y la meseta, reflejando que la violencia de género atraviesa todo el territorio provincial.

Asimismo, destaca que los agresores pertenecían a diversos sectores sociales y laborales: trabajadores de la construcción, transporte, pesca, petróleo, integrantes de fuerzas de seguridad, comerciantes, changarines y personas desocupadas.

A trece años del primer registro estadístico provincial y a once años del surgimiento de Ni Una Menos, los datos vuelven a poner en evidencia la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, la detección temprana de las violencias y el acceso efectivo a la justicia para mujeres y diversidades.