En 2007 se desvinculó del homicidio cuando declaró en carácter de testigo

Nicolás Pachelo, quien hoy será indagado por el crimen de María Marta García Belsunce, declaró como testigo en el juicio realizado en 2007 que la tarde del homicidio él estuvo sólo 40 minutos en el country Carmel y dentro de su casa, y que "jamás" conoció a la víctima.

El exvecino del barrio cerrado, hoy de 40 años, se presentó ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 6 de San Isidro el 24 de abril de 2007, dijo que era “empresario” y lo primero que hizo fue aclarar que no iba a dar precisiones respecto de los horarios, un tema clave en esta causa.

“Es imposible que me acuerde qué hice en el minuto exacto. Ese 27 de octubre no me levanté con un cronómetro. Para mí fue un domingo cualquiera”, dijo Pachelo, quien sostuvo que el día del crimen salió al mediodía de su casa con el mayor de sus tres hijos rumbo a la localidad de Longchamps, donde él jugó con unos amigos un partido de fútbol con su equipo, “Cuba All Boys”.

Explicó que ese partido “habrá empezado a las 15”, que jugó dos tiempos de 40 minutos con un entretiempo de diez y que luego regresó al Carmel, donde su mujer, Inés Dávalos, y sus dos hijos menores no estaban porque habían ido a Capital Federal en combi: ella con unas amigas a un recital de Diego Torres y los chicos a la casa de sus suegros.

Pachelo relató que en su casa se bañó, se cambió y junto a su hijo mayor vio algunos minutos por televisión de un partido de fútbol que no recuerda si fue el clásico Boca-River que se diputó ese domingo o el posterior Independiente-Rosario Central.

“Habré estado en casa media hora o no más de 40 minutos”, dijo y luego explicó que se fue del country “después de las 17” en auto y junto a su hijo, pero que regresó al Carmel al darse cuenta en el peaje que se había olvidado la billetera y no tenía pase, aunque solo se bajó para buscarla y volvió a salir rumbo a Buenos Aires.

Pachelo negó haber salido a correr por el barrio la lluviosa tarde del domingo, antes de que se produjera el homicidio de la socióloga.

“Mire que tengo a cuatro personas que lo vieron correr”, le dijo el fiscal Diego Molina ese día y Pachelo respondió: “está bien, ellos sabrán lo que están diciendo.”

Este dato se contrapone a lo declarado durante el debate oral por tres adolescentes, quienes habían asegurado haber visto a Pachelo trotando por el country y lo ubicaron a unos 100 metros de donde María Marta pasó en bicicleta hacia su casa, en la que momentos después fue asesinada de cinco balazos.

Pachelo agregó que pasó a buscar a su madre, con la que fueron a comer al shopping Paseo Alcorta y ella le compró a su hijo mayor un regalo porque había cumplido años el viernes anterior.

Por último, explicó que pasó a buscar a su esposa y sus otros dos hijos por lo de sus suegros y que a las 23 o las 0 del día siguiente regresó al country con toda su familia.

Si bien dejó en claro que “jamás” conoció en vida a María Marta y que a su marido Carlos Carrascosa lo vio un par de veces cuando actuaba como tesorero del Carmel y le canceló una deuda de expensas, explicó que se enteró que “una señora había muerto en un accidente” al día siguiente.

El testigo dijo que aquel lunes 28 de octubre vio autos estacionados hasta en la puerta de su casa, que eran de familiares que llegaban al velatorio, pero señaló que supo que la mujer había sido asesinada y qué a él lo mencionaban como sospechoso recién 20 días después, antes de la autopsia y la difusión mediática del caso.

“Me enteré del homicidio 20 días después por una vecina, Dolores Sanjurjo, que me encontré en una Esso. Ahí me dijo: ‘¿Viste que la mataron con un fierro, con un atizador? No fue un accidente. Y están hablando de vos’“, agregó.

Pachelo reconoció que sabía que en el country tenía una vigilancia permanente por el robo de unos palos de golf, pero evitó hablar sobre las causas penales por las que fue condenado y, en ese sentido, fue protegido por el tribunal cada vez que la defensa o la querella le preguntaban algo al respecto.

“Es un error que yo cometí y ya pagué. Es parte de mi pasado y salir a ventilarlo aquí no tiene sentido”, fue la única mención que hizo el vecino sobre la condena que tuvo por una serie de hurtos y por la que por entonces estaba en libertad condicional.

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