En 2011 fingió su muerte, pero estaba en Brasil

Desaparecido en las aguas del río Uruguay, lo buscaron por tierra y aire, con helicópteros, buzos y un gran número de agentes que no pudieron hallar rastros.

Agobiado por las deudas, Ariel Darío Leites Do Santos se metió en las aguas del río Uruguay, a la altura de Puerto Panambí. Era el 2 de enero del año 2011. Tras una intensa búsqueda que duró diez días, se lo dio por muerto. Pero ahora reapareció a través de Facebook. Y la justicia misionera podría pedir su extradición.

Leites Do Santos, oriundo de la localidad de Leandro N. Alem, vivía en la ciudad de Oberá. Desaparecido en las aguas del río, lo buscaron por tierra y aire, con helicópteros, buzos y un gran número de agentes que no pudieron hallar rastros. Años antes, había formado su empresa de informática e incursionado en el negocio del turismo a través de un emprendimiento llamado “Selva Alegría.” Sin el cuerpo, fuentes policiales confirmaron que su caso seguía caratulado como “desaparición de persona”. Pero el hombre reapareció, vivo y con otra identidad, en Curitiba, Brasil. Y lo expuso la irrefrenable tentación de subir fotos a Facebook.

Cuatro años después y con otro nombre, “Lito” Santos fue descubierto a través de esa red social con su pareja y su hijo, en Brasil.

Según fuentes allegadas a la investigación policial, “los primeros meses y hasta el primer año luego de su desaparición, cuando muchos ya lo daban por muerto, el hombre comenzó a contactarse por email con una vieja amiga de la secundaria, con la que mantiene contacto hasta la fecha.” “No te preocupes, no estoy muerto, sólo estoy de parranda, ja, ja”, se lee en uno de los primeros mensajes de Leites a su amiga de la ciudad de Alem. Fuentes judiciales aseguraron que se está analizando solicitar la extradición del hombre desde Brasil.

Al viralizarse la noticia en la provincia, el hombre -que reside en Curitiba con un documento de extranjero con validez hasta abril de 2022- se comunicó con el portal Misiones Online, y adujo que “hace mucho tiempo, más de un año, que hice pública mi vida. Una vez que se resolvieron algunas cosas les avisé a todos. Si se observa mi perfil, es público, y tengo muchos amigos de Oberá en las redes sociales.”

Además, desmintió que se haya cambiado el nombre. “Mi identidad es la misma, y mi situación financiera en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) marca que no tengo deudas y mi empresa tampoco.”

Respecto a lo sucedido en 2011, cuando todo indica que habría fingido su propia muerte, no quiso entrar en detalles de por qué tomó la decisión de generar la conmoción que se vivió pensando que había fallecido. “Lo único que puedo decir es que no tenía otra opción y que fue por motivos de seguridad, mía y de mis familiares. No fue por deudas, si bien nunca tuve mucho dinero, pero nunca quedé debiendo el alquiler, como dicen, ni dejé cuentas impagas en ningún kiosco.”

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico