En aparatoso operativo, le secuestraron a una mujer el auto que reclamaba su expareja

Más de una decena de policías e inspectores de tránsito se presentaron en una calle lateral al edificio de la Escuela 36 de Caleta Olivia, zona del barrio Miramar.

La magnitud del operativo realizado este lunes a la tarde hacía presumir que se trataba de un caso vinculado con algún delicado hecho delictivo, pero en rigor correspondía a una orden judicial de secuestro de una combi Volkswagen de antiguo modelo relacionada con una causa de conflicto de pareja y separación de bienes.

La propietaria del rodado, Silvana Simino, declaró ante la prensa que ya le habían quitado la vivienda que adquirió en la zona de chacras con su expareja -de apellido Méndez- e incluso que el mismo se quedó con muebles, ropa y una bicicleta deportiva.

También acusó al juez de instrucción, Marcos Pérez Soruco, de actuar no solo con parcialidad, sino también de dejarla “en un estado de indefensión”, actuando con una “sugestiva” celeridad para este tipo de situaciones, mientras que en causas que conmocionaron a la comunidad no aplica el mismo criterio.

Simino reveló que al presumir que iban a venir por otras de sus pertenencias, semanas atrás envió una nota al presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Gabriel Contreras requiriéndole su intervención, tal como ya lo hicieron otras familias de esta ciudad por causas de alto impacto social que no resuelve el citado juez.

En este punto, vale recordar que hace pocos días el presidente del STJ ordenó al juez de Recursos de esta jurisdicción que realice una auditoría por dos causas de homicidio que conmocionaron a la comunidad y no avanzan en los juzgados a cargo de Pérez Soruco.

La mujer intentó resistirse al secuestro de la combi que está a su nombre, ascendiendo a la cabina, pero fue obligada a bajarse por el personal policial que en su mayoría se retiró probablemente por la presencia de medios periodísticos, aunque se dejó una consigna en el lugar.