En Brasil eligen presidente del Senado a un hombre salpicado por escándalos

Ya en 2007 había renunciado al mismo cargo en medio de un proceso por corrupción. Algunos parlamentarios que se oponen a la designación de Renán Calheiros alegan que el Senado no puede estar presidido por un legislador que puede ser citado en breve entre los políticos que serán investigados por el escándalo de la petrolera estatal Petrobras.

 El Senado de Brasil reeligió ayer como su presidente por los próximos dos años a Renán Calheiros, citado en varios escándalos en los últimos años y que en 2007 renunció al mismo cargo en medio de un proceso por corrupción.

Calheiros, senador por el estado Alagoas y con el respaldo del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, obtuvo 49 votos contra 31 de Luiz Henrique da Silveira, su único adversario por la titularidad de la Cámara alta.

La votación se efectuó ayer a la tarde, inmediatamente después de que asumieran los 27 senadores elegidos en octubre pasado.

Tanto Calheiros como Da Silveira pertenecen al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), la mayor fuera electoral del país, principal aliado del gobierno en el Congreso y la primera minoría en el Senado, con 19 legisladores.

Algunos parlamentarios que se oponen a Calheiros alegan que el Senado no puede estar presidido por un legislador que puede ser citado en breve entre los políticos que serán investigados por el escándalo protagonizado actualmente por la petrolera estatal Petrobras.

Según versiones de prensa, el reelegido presidente del Senado figura en una lista de cerca de 40 políticos citados como beneficiarios de los millonarios desvíos en Petrobras por los testigos que vienen colaborando con la Justicia en la investigación del caso.

La elección de Calheiros como presidente del Senado en 2013 también fue cuestionada debido a que en esa época la Fiscalía presentó cargos en su contra por delitos como malversación de fondos y uso de documentos falsos.

Según la Fiscalía, Calheiros usó facturas falsas para esconder que un empresario le pagaba el alquiler de un apartamento y la pensión de una hija que tuvo en una relación extramatrimonial y que mantuvo oculta hasta 2007, cuando la prensa aireó el escándalo.

Calheiros renunció ese año a la presidencia del Senado antes de ser sometido a un juicio político con fines de destitución, en el que sus colegas terminaron declarándolo inocente.

También fue cuestionado por sus estrechos vínculos políticos con Fernando Collor de Mello en la época en que este renunció a la jefatura del Estado envuelto en un escándalo de corrupción y por negocios poco claros que le permitieron la adquisición de haciendas y de grandes rebaños en Alagoas.

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