En Brasil recomiendan paralizar 22 obras sospechadas de corrupción

Cinco de las obras observadas por el Tribunal de Cuentas Federal dependen del Ministerio de Transportes, cuyo último titular, Alfredo Nascimento, debió renunciar al trascender un supuesto esquema de sobrefacturación y cobro de coimas, por el cual la presidenta Dilma Rousseff había echado a otros cuatro funcionarios.

Brasilia (Télam)

El Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) de Brasil informó ayer que 22 obras que dependen de seis ministerios o empresas estatales están actualmente bajo recomendación de paralización por considerar presentan irregularidades, entre ellas las conocidas en la cartera de Transportes.
De acuerdo al TCU, cinco de las obras observadas dependen del Ministerio de Transportes, cuyo último titular, Alfredo Nascimento, debió renunciar al trascender un supuesto esquema de sobrefacturación y cobro de coimas, por el cual la presidenta Dilma Rousseff había echado a otros cuatro funcionarios, consignó el portal del diario O Globo.
Transportes es uno de los ministerios dotados con mayores recursos dentro del PAC II, iniciado en enero de este año cuando Rousseff asumió el gobierno, y de él dependen muchas de las obras previstas para la realización de la Copa Mundial de Fútbol 2014 y los Juegos Olímpicos 2016.
El PAC II -que contará con un presupuesto estimado en 300 mil millones de dólares hasta fines de 2014- fue elogiado ayer por la presidenta Rousseff al inaugurar un teleférico de 3 kilómetros construido en el morro donde se encuentra una favela de Río de Janeiro.
Allí, consignó la agencia Ansa, Rousseff declaró que “no todas las obras” públicas “son carreteras”, dado que también hay viviendas populares y emprendimientos para mejorar la vida de los pobres, lo que pareció una alusión al sospechado ex ministro Nascimento.
Por el hecho de que el PAC II da continuidad a proyectos anunciados en el gobierno anterior y porque el dimitido ministro Nascimento ya ocupó el cargo con el ex presidente Lula da Silva, el opositor PSDB comenzó a hablar de una “herencia maldita” que mancha a la flamante administración. El senador Aecio Neves, uno de los líderes del opositor Partido del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), declaró que el gobierno carece de “ética” e impide que el Congreso investigue a los sospechados de corrupción.
En medio de esas críticas y luego de haber enfrentado otra crisis hace un mes, cuando cayó el entonces jefe de la Casa Civil Antonio Palocci, por supuesto enriquecimiento ilícito, Rousseff aún no anunció quien ocupará la cartera de Transportes.
El nombre más citado por los medios locales, recogido por la agencia Ansa, es el del senador y millonario agricultor Blairo Maggi, apodado el “rey de la soja”, dado que sus empresas están entre las mayores productoras y exportadoras de ese cereal.
De acuerdo con diarios de ayer Maggi dijo informalmente que teme asumir en Transportes porque se expone a ser “blanco” de la oposición y de organizaciones ambientalistas.
La oposición puede cuestionarlo pues Maggi es el “padrino político” del director de la empresa de infraestructura DNIT, uno de los organismos más cuestionados por el reciente escándalo de sospechas de corrupción surgidas esta semana.
Por otra parte Maggi, si fuera nombrado ministro, también podría ser atacado por entidades como Greenpeace, que le dedicó el premio “Motosierra de Oro”, con el que se denuncia al mayor deforestador de la Amazonia.

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