En Cañadón Seco se agitaron decenas de pañuelos blancos
Simbolizan la lucha que impusieron las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en la búsqueda de familiares que fueron víctimas de la última dictadura militar y fueron agitados a mediodía de este viernes en Cañadón Seco.

Ese emblemático gesto se realizó al finalizar el acto alusivo al Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia organizado por la Comisión de Fomento en el Altar dedicado a los 30 mil desparecidos y de manera particular a los jóvenes de esa localidad y de toda la provincia de Santa Cruz que fueron secuestrados, torturados y asesinados durante uno de los períodos más oscuros de la historia argentina que se desató el 24 de marzo de 1976.

En el mismo espacio público, se colocaron sillas con claveles en memoria de las víctimas y también ropa de bebés que representaban a los nacidos en cautiverio y fueron apropiados por los siniestros personajes de la feroz represión.

La ceremonia que fue presidida por el jefe comunal, Jorge Marcelo Soloaga, contó con la presencia de abanderados de instituciones, locales, numerosos vecinos e invitados especiales, entre quienes se encontraba Mónica Rampoldi (residente en la localidad de Tres Arroyos).

Se trata de la hermana de Reinaldo Oscar Rampoldi, un joven estudiante universitario de Cañadón Seco que fue secuestrado y asesinado en La Plata, al igual que Walmir “Puño” Montoya, cuyas figuras están representadas en el Altar de la Memoria plasmadas en gigantografías.

SOMBRIAS ETAPAS

Al hacer uso de la palabra, Soloaga dijo en principio que en esta fecha evocativa no solo se debía tener en cuenta los 47 años que pasaron desde aquel nefasto 24 de marzo de 76 y los 40 de la recuperación de la democracia, sino también los más de 200 “de lucha permanente contra quienes se quedaron y quieren quedar con lo que le pertenece a los pueblos”,

En ese sentido señaló que había que comenzar por Rivadavia, al que le sucedieron otros “grandes traidores de la Patria, que la entregaron y humillaron, pero también fueron protagonistas de horror”.

En ese contexto reparó que además del período oscuro de la última dictadura militar que trasuntó en un holocausto con miles de muertos y desaparecidos, siguen existiendo otros crímenes que abren otras heridas muy difíciles de cerrar.

Consecuente sostuvo que es crucial replicar, en éste y tiempos futuros, el mensaje de los pueblos que quieren seguir de pie y defender sus derechos y libertades, repudiado a los que llegaron “con las botas” y a otros que se valieron del voto popular para alcanzar el poder y traicionaron a la ciudadanía.

Por ello advirtió que otra sombría etapa puede ocurrir si no hay acuerdos en la sociedad para terminar “con estas grietas (políticas) pasajeras de los mismos que son los cómplices y responsables de los procesos de enajenación de las riquezas, de los recursos, de la crisis de la vida institucional y del estado de derecho y de justicia argentina”.

CONSIGNAS DE LUCHA

En los tramos finales rindió su homenaje a las víctimas de los años de plomo que se vivieron en nuestro país por ser simplemente “intérpretes de la utopías de los pueblos” que quieren ser libres y no colonias, como también lo pregonaron San Martín, Belgrano, Güemes, Rosas; Yrigoyen, Perón y Kirchner.

Por ello sostuvo que es necesario fijar tres consignas prioritarias: si nuestros pueblos van a ser libres o dependientes; si van a vivir de pie o sometidos; y si van a morir de pie o de rodillas antes los poderosos que concentran la riqueza. Esa es la verdadera grieta y no las otras que son circunstanciales”.

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