Un proyecto de ley en la Legislatura busca habilitar que personas y mascotas puedan ser enterradas juntas bajo un protocolo sanitario.
Córdoba analiza una iniciativa para permitir que los restos de personas y de sus mascotas sean enterrados juntos en cementerios públicos y privados. La medida no obligaría a ningún establecimiento a adoptar esta modalidad y debería realizarse bajo condiciones sanitarias que deberá establecer la provincia.
El proyecto fue presentado por el legislador Oscar Agost Carreño y el alcance estaría limitado perros y gatos. Quedarían afuera las especies de gran tamaño y aquellos animales que no sean considerados mascotas. Al explicar los límites de la iniciativa, fue contundente: “No cualquiera, por ejemplo, no un caballo ni un cocodrilo”.
En principo, el proyecto no establece una obligación para los cementerios. Cada establecimiento tendría la posibilidad de incorporar o rechazar esta alternativa según sus propias condiciones y disponibilidad de espacio. El objetivo es crear un marco que permita realizar estas inhumaciones de manera controlada, en lugar de prohibirlas de forma general.
Qué requisitos debería cumplir el entierro
Para que una mascota pueda ser sepultada junto a su dueño, el proyecto contempla un control previo realizado por un médico veterinario. El profesional debería emitir un certificado que confirme la muerte del animal y determe si padecía alguna enfermedad que pueda representar un riesgo sanitario.
El control debería descartar cualquier condición que afecte la seguridad de la práctica. “El médico veterinario da esas garantías”, sostuvo Oscar Agost Carreño y lo comparó con los certificados médicos que se le solicitan a una persona.
Además, la provincia tendría que elaborar un protocolo específico para establecer cómo deberían llevarse adelante estos entierros en los tanto los establecimientos públicos y privados que decidan incorporar el servicio.
Las reglas podrían variar de acuerdo con las características de cada cementerio, entre ellas el espacio disponible y la cercanía de las napas de agua.
Ataúdes, bolsas sanitarias y cenizas: las alternativas que se analizan
El proyecto toma como referencia distintas modalidades utilizadas en otros lugares del mundo. Entre las opciones que fueron estudiadas aparecen los ataúdes cerrados, el uso de bolsas sanitarias y los sistemas que permiten únicamente la colocación de las cenizas de las mascotas junto a los restos humanos.
Según explicó Agost Carreño, antes de impulsar la iniciativa se revisaron experiencias de distintos países. Entre los antecedentes mencionó a Italia, Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Brasil y Uruguay.
Uno de los casos que destacó fue el de Milán, donde, según indicó, los entierros conjuntos están permitidos desde enero de 2025. También mencionó casos en San Pablo, dos ciudades de Canadá y dos de Japón. En Alemania y Francia señaló que existe la posibilidad, pero solo con las cenizas de los animales.
Agost Carreño aseguró además que, a partir de las consultas y experiencias internacionales que analizó, no encontró un impedimento sanitario general para mantener juntos restos humanos y animales. “No hay ningún motivo sanitario”, afirmó.
Cada cementerio decidiría si ofrece el servicio
El proyecto tampoco establece cuánto debería costar una eventual inhumación conjunta. Las tarifas quedarían en manos de cada cementerio, ya que actualmente no existe en Argentina una regulación específica que determine precios para este tipo de sepulturas.
El legislador explicó que los valores también presentan diferencias en otros países. Según detalló, en Milán el costo se toma como referencia del que corresponde al entierro de un bebé recién nacido; en Japón, la práctica sería gratuita, mientras que en distintas ciudades estadounidenses las condiciones se definen de manera particular.
De avanzar la propuesta, entonces, la Provincia fijaría las condiciones sanitarias y operativas generales, pero cada cementerio tendría la última palabra sobre la incorporación de esta modalidad. “Cada cementerio tenga la posibilidad de hacerlo”, resumió Agost Carreño al explicar el espíritu de la iniciativa.