El 6 de abril se conmemora el Día Mundial de la Actividad Física. La Organización Mundial de la Salud recomienda dos horas semanales de actividad física entre ejercicios aeróbicos y de fuerza para sumar calidad de vida. En Argentina, el 40 por ciento se considera no saludable.
Imagine que usted va caminando y en forma repentina sale un perro a querer morderlo.
Lo más probable, es que usted no se ponga a pensar si tiene las zapatillas adecuadas; si le duele algo o si olvidó poner en marcha la App de contador de pasos para luego compartir en sus redes sociales.
Lo más probable es que usted corra para alejarse de la amenaza que representa el can. De hecho, se va a sorprender de qué tan rápido pudo correr para ponerse a salvo.
Si ello sucede es porque su cerebro activo un área que acompaña al ser humano desde sus inicios: el instinto de supervivencia. Que con el pasar de los años y el avance de la humanidad se ha ido dejando de lado porque tenemos todo (menos la salud) al alcance de un click en el celular.
Ayer, 6 de abril, se conmemoró el Día Mundial de la Actividad Física, dónde la Organización Mundial de la Salud recomienda dos horas semanales de actividad física entre ejercicios aeróbicos y de fuerza para sumar calidad de vida. En tanto que en Argentina, el 40 por ciento se considera “no saludable”.
Según una encuesta que publica el Diario Perfil, tres de cada diez argentinos se perciben como “no saludables”. Que se manifiesta en deterioros en la auto percepción del peso y del sueño.
Asimismo, el estudio resalta que Argentina junto a Perú lidera el ranking global de estrés, siendo el trabajo y la falta de dinero las mayores preocupaciones especialmente en mujeres y jóvenes.
ACTIVIDAD FISICA Y CALIDAD DE VIDA
“Hay que recordar la importancia de la Actividad Física como herramienta para reducir problemas de salud y mejorar o curar o revertir algunas patologías en curso. La Organización Mundial de la Salud recomienda –cómo mínimo- dos horas semanales de actividad física –entre ejercicios aeróbicos y de fuerza- que son vitales para tener una vida saludable. En estos tiempos es fundamental ello, dado que el 40 por ciento de la población argentina se considera no saludable. Desde el Club de Triatlón Acuarium se invita a la comunidad a acercarse a realizar actividad física”, comentó el médico Mario Sosa a El Patagónico, quien a través de su club promueve las actividades de natación, Spinning, Musculación, Fitness, GAP, Funcional, Strong, Localizada, Nox y Aerobox.
“Todos podemos hacer ejercicio. Y para que exista un cambio, debemos pensar en que esos ejercicios deben ser de moderados a vigorosos: o sea progresivos”, recalca como titular de la cátedra de Entrenamiento de 4to año del Profesorado de Educación Física, el licenciado Angel Da Luz Pereira.
Para el docente investigador y referente del Centro de Salud y Rendimiento Deportivo Hsp 70, los estímulos deben estar al nivel de la exigencia y los objetivos de cada persona. Por ello, desde su gimnasio apuntan a un abordaje integral e interdisciplinario a través de un médico deportólogo, una nutricionista deportiva y una psicóloga.
No es el único que reúne lo teórico con el trabajo concreto. Dado que a través de las cátedras de Anatomía Humana, Biología, Fisiología del Deporte y Salud (en los cuatro años de la carrera del Profesorado del Instituto Superior de Formación Docente 810), la licenciada por la Universidad de San Martín, Analía Nincovic, alienta a los futuros docentes a conocer el cuerpo humano para luego entender los cambios que uno puede realizar a través del ejercicio en busca de mejorar la calidad de vida y ralentizar el avance de diversas patologías.
En ese sentido, la docente motiva a los estudiantes del último año del profesorado a realizar un trabajo de campo anual dónde elijen a una persona con determinada patología, la cual a través de una planificación y acompañamiento del futuro profesional deben notar un cambio en su calidad de vida a través del ejercicio.
“Es más fácil cambiar un órgano que cambiar un hábito”, sostiene el médico deportólogo Manuel Pazos Espín desde su cátedra de Fisiología del Deporte del 3er año del ISFD 810.
Realizar una (o varias) actividad física que nos invite a movernos, a exigirnos y que uno disfrute y que le genere un gasto de energía debería ser la premisa.
Para aquellos que no cuentan con dinero para un gimnasio o actividad privada, existe una política deportiva municipal gratuita que incluso se proyecta a nivel nacional en las distintas sedes que funcionan en gimnasios y asociaciones vecinales.
Y para quienes no tienen tiempo, también pueden realizar Actividad Física en su casa. Aplicaciones gratuitas sobran Ya el hecho de saltar la soga es un ejercicio de fuerza. Solo es cuestión de que ello se convierta en un hábito.
