En el primer día no hubo problemas con los fumadores

Las primeras horas de la puesta en marcha de la nueva ordenanza contra el consumo de tabaco se desarrolló sin inconvenientes. Los dueños de los locales que abarca la legislación optaron por diseñar sus propios carteles para informar a sus clientes acerca de la disposición.

El primer día de vigencia de la ordenanza 8657/06 que restringe la posibilidad de fumar se desarrolló ayer sin mayores inconvenientes.
«En general, la gente ya venía preguntando desde hace un tiempo cuándo y dónde podía encender un cigarrillo, por lo que pensamos en que la medida se va a acatar sin problemas», aseguró ayer a Diario Patagónico Gabriela Zuñeda, integrante de la Cámara Hotelera y Gastronómica local.
Aunque en un principio se había planteado que desde el municipio se entregaría material, finalmente cada propietario de un local comercial (restaurantes, bares y pubs) idearon sus propios carteles para notificar a su clientela sobre la puesta en marcha de la norma gestada por el Concejo Deliberante.
«En realidad lo habíamos pedido como una cuestión de contar con una imagen oficial. En nuestro caso optamos por colocar avisos en cada mesa, en la entrada y en los baños», agregó Zuñeda.
Los comerciantes afectados por la nueva legislación habían requerido además que se habilitara una línea especial donde pedir auxilio en caso de detectar a algún fumador rebelde. «Por lo que vimos, disponemos del mismo 0-800 (333-0706) del que dispone el resto de la comunidad, así que también tenemos que adecuarnos a eso pero esperamos no tener problemas tampoco con esto», precisó Zuñeda.
Supuestamente, anoche iban a salir los inspectores que tienen que controlar el cumplimiento de la norma.
Lo cierto es que desde ayer se puede encender un cigarrillo solamente en patios, terrazas, espacios abierto, salas donde se desarrollen fiestas privadas, centros de salud mental y lugares de detención.
En tanto, los espacios públicos y privados fueron divididos en dos categorías: en aquellos casos en que tengan hasta 100 metros cuadrados debe estar prohibido consumir tabaco. Los que superen esa capacidad deben disponer de un sector destinado para quienes disfruten del cigarrillo.
Otro de los preceptos de la norma prohibe que se realice publicidad de marcas de tabaco en ninguna dependencia pública.
En cuanto a las multas -tanto para los propietarios y responsables de los comercios, como los clientes o visitantes-, éstas abarcan desde los 56 pesos como mínimo hasta un máximo de 112 pesos.
Uno de los 24 artículos del que consta la norma también menciona que el valor de esta pena puede duplicarse o triplicarse en caso de que se persista en su incumplimiento.
También se menciona la posibilidad de que se «emplee la fuerza pública», para aquel fumador que se manifieste en rebeldía. En otros de los puntos también se penaliza a los comerciantes que les vendan cigarillos a los menores de 18 años.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico