En el Senado piden que el Gobierno explique por qué la nafta aumenta más en el interior
Además, desde la liberación de precios en la industria de los combustibles, las subas dejaron de ser mensuales o trimestrales, para registrarse hasta dos o tres ajustes en menos de una semana. Es lo que sucedió desde el inicio de agosto en diferentes provincias. YPF, quien concentra más de 50 por ciento del mercado nacional y termina estableciendo los valores de referencia para las demás compañías, en el caso de Comodoro Rivadavia subió sus precios el domingo pasado y volvió a hacerlo durante la noche del martes. Así en esta zona, el litro de nafta super cuesta $26,31, el de nafta Infinia $32,80, el Infinia Diesel vale $30,28 y el Ultra Diesel $26,35. Hay lugares del norte del país, como en Salta, donde el litro de nafta Premium llega a más 40 pesos. En lo que resta del año se proyecta un 15% más de ajuste por la devaluación del peso frente al dólar y el aumento del precio del barril del crudo.

El senador nacional por Corrientes, Carlos Espínola (PJ), solicitó durante la última semana al Gobierno nacional que brinde información acerca de por qué los precios de los combustibles suben en el interior mucho más que en Capital Federal.

El legislador apuntó que, en el caso de YPF, las naftas y el gasoil subieron entre junio y el 5 de agosto un 21 por ciento en la Ciudad de Corrientes mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ascendieron solo un 14,7 según información oficial del Ministerio de Energía.

“Esa situación provocó un incremento en la brecha de precios entre las dos ciudades, pasando del 8,9 al 14,9 por ciento”, se quejó el parlamentario al realizar el pedido de informes al Gobierno.

El relevamiento realizado por Espínola arroja que en el mismo período (junio-agosto), los precios subieron 29,9 por ciento en Catamarca; 20,8 en Chaco y Chubut y 20,3 en Entre Ríos. En ese contexto, reclamó al Poder Ejecutivo que a través de los organismos que correspondan, informe sobre los motivos de ésa diferencia porcentual.

El senador también pidió que el ministro de Energía, Javier Iguacel, informe las acciones que se tienen previstas para disminuir las brechas de valores existentes entre las regiones del país que tiendan a atenuar sus asimetrías económicas.

“Resulta preocupante la liberación de precios y las actualizaciones que vienen realizando las petroleras, en el contexto de crisis social y económica que está atravesando el país y puntualmente y el noreste“, sostuvo Espínola.

En ese sentido argumentó: “las políticas implementadas por la empresa YPF SA respecto de la diferenciación de los precios por región, continúan acrecentando las desigualdades entre las provincias, desatendiendo el federalismo establecido en nuestra carta magna”.

PRECIOS LIBERADOS

Además de los planteos de Espínola, otras de las quejas de los consumidores es que desde la liberación de precios en la industria de los combustibles, las subas dejaron de ser mensuales o hasta trimestrales, para registrarse incluso dos o tres ajustes en menos de una semana. Es lo que sucedió desde el inicio de agosto en diferentes provincias.

En Comodoro Rivadavia, YPF -quien concentra más de 50 por ciento del mercado nacional y termina estableciendo los valores de referencia para las demás compañías- subió sus precios el domingo pasado y volvió a hacerlo durante la noche del martes. Así en esta zona, el litro de nafta super cuesta $26,31, el de nafta Infinia $32,80, el Infinia Diesel vale $30,28 y el Ultra Diesel $26,35.

Hay que recordar que en esta zona, como en toda la Patagonia, el precio de los combustibles es levemente inferior al resto del país, ya que la región goza de una exención en el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC).

Sin embargo, la brecha de precios empieza a ser cada vez más reducida respecto a Capital Federal, donde como expuso Espínola los porcentajes de aumento en los últimos meses han sido inferiores a los del cualquier otro lugar de la Argentina.

Con los últimos ajustes en las estaciones YPF de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el litro de nafta Súper cuesta $28.11, el de Infinia se ubica en $33.53; el Ultra Diesel 500 vale $24.44 y el Infinia Diesel llega $29.30.

LA PREMIUM A

MAS DE 40 PESOS

En algunas ciudades del país, el incremento de los combustibles alcanza un 42% en lo que va del año.

Tras el aumento del último martes en las estaciones YPF, en la ciudad de Córdoba la versión Súper pasó de $ 31,83 a $ 33,28 el litro, mientras que el Diesel Infinia subió de $ 31,78 a $ 32,28 y el 500 de $ 27,20 a $ 27,50. En la ciudad mediterránea la Premium no sufrió modificaciones y se mantiene en torno a los $ 38,23.

Según publica ambito.com, en Salta la Súper aumentó 51 centavos y llegó a $ 33,88 el litro. La Infinia se encareció 60 centavos y cruzó la frontera de los $ 40, al alcanzar los $ 40,47. En tanto, el Diesel Premium pasó de $ 34,08 a $ 34,38, unos 30 centavos más caro. El Diesel 500 sigue sin cambios a $ 29,29.

Con este nuevo incremento, en una sola semana, YPF subió hasta 6,5% el valor de los combustibles en la provincia norteña. En lo que va de 2018, acumula 33,8% y 50% desde octubre del año pasado, cuando el Gobierno nacional liberó el mercado de naftas.

En Neuquén el ajuste de hace nueve días fue de entre 1% y 2%, que se suma a un 4% del lunes último. Las pizarras de YPF en esa provincia indican que la Súper trepó de $ 24,23 a $ 24,71 y la Premium, de $ 29,08 a $ 29,66. El gasoil más económico escaló a $ 26,36 y el de mayor calidad se ubicó en $ 31,75. Desde el 1 de enero, la Infinia ya acumula 42% de alza.

En la ciudad de Rosario YPF agregó 1,3% más a la suba del principio de mes, que fue de 6,5%. En ocho meses de 2018 subieron 33,9%.

En lo que resta del año, el mercado de los combustibles proyecta un 15% más de ajuste, a raíz de la devaluación del peso frente al dólar y al aumento del precio del barril del crudo. Lo más preocupante es que por su incidencia en el costo del transporte y de otras actividades económicas, cada variación del precio de las naftas y gasoil –siempre al alza durante los últimos años- termina repercutiendo en los precios de los alimentos y de otros elementos básicos.