En el Standard Bank había un baño químico que desagotaba en la calle

Luego del derrumbe del techo de la zona de cajeros de la entidad bancaria, donde tres personas resultaron heridas, las autoridades municipales detectaron varias irregularidades en el edificio. Por ejemplo, se utilizaba un salón que no estaba habilitado; las refacciones se efectuaban en condiciones “precarias” y se descubrió un baño químico que tenía desagüe directo de la azotea a la calle.

El subsecretario de Fiscalización de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, Ricardo Mutio, confirmó ayer que luego del desprendimiento de parte del techo de la sucursal céntrica del Standard Bank, en 25 de Mayo al 800, el lugar se clausuró en forma preventiva. Los inspectores también constataron una serie de graves irregularidades como el desecho de residuos cloacales sobre la vía pública.
El techo de la zona de los cajeros automáticos del Standard Bank se desplomó a las 11:45 del miércoles cuando se realizaban reparaciones ante la falta de una salida de emergencia.
Allí quedaron atrapados varios clientes y a un chico de 13 años le cayó un trozo de mampostería en la cabeza mientras que su madre recibió golpes en la espalda. Un hombre en muletas quedó debajo de restos de la estructura. Todos fueron hospitalizados. 
Mutio confirmó ayer que en la entidad crediticia se realizaban tareas en una ubicación comercial que no estaba habilitada y que supera los 300 metros cuadrados solicitados. “Desconocíamos que estaban ocupando prácticamente el doble de lo que dice la habilitación”, admitió en declaraciones en Radio del Mar.
Además, los vecinos de la calle 25 de Mayo revelaron que los trabajos de mejoras edilicias se concretaban desde las 15 hasta las 6 de la mañana, por lo que provocaban ruidos molestos.
Durante la inspección en el edificio bancario que se desarrolló en la misma jornada del miércoles, con la intervención del juez de Faltas de turno, se constató que los trabajos se efectuaban en “condiciones bastante precarias”, apuntó el funcionario.
“En la azotea se observó -y hay fotografías que lo demuestran- que había un baño químico utilizado para los trabajadores de la contratista, el cual tenía un desagüe directo de la azotea (por donde cae el agua de lluvia) a la calle”, graficó Mutio.
En ese sentido, el subsecretario manifestó que “es una falta de consideración de la empresa subcontratista, pero en definitiva el responsable es el banco”.

RECUPERADOS
Javier Raúl Carrera, de 45 años, se llama el hombre que usa muletas y quedó herido debajo de restos de mampostería y de la estructura metálica que sostenía ese revestimiento de yeso. Sufrió golpes en una de las piernas y el cuerpo, aunque de leve consideración. 
Otro de los lesionados fue Alan Aguilar, un chico de 13 años que acompañaba a su madre Elena Aguilar y a Daniel Paiva, quienes habían viajado de Caleta Olivia para realizar trámites en Comodoro Rivadavia. A Alan los restos del techo que se desplomaba lo impactaron de lleno en la cabeza.
El adolescente fue auxiliado por sus familiares y recibió las curaciones pertinentes en el centro asistencial. Ambos heridos continúan con su recuperación en sus respectivos domicilios.
En este contexto, hay que recordar que ya en diciembre del año pasado un obrero había sido víctima de un accidente laboral cuando trabajaba en el techo de la sucursal bancaria. En esa oportunidad al operario lo salvó el casco de seguridad.

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