En la Escuela 218 denuncian abandono

Cloacas tapadas, baños colapsados y sin chimenea de calefacción por el viento. Además, la Escuela 218 no cuenta con un paredón perimetral, por lo que los actos vandálicos son comunes. La directora tuvo que pagar de su bolsillo el arreglo de una reja del hall.

Mónica Martí está cansada de no tener respuestas. La directora de la Escuela 218 busca que reparen el establecimiento desde hace un año pero la delegación de Obras Públicas de Comodoro Rivadavia, a cargo de Daniel Bourdagham, no ofrece soluciones.

Los problemas en el establecimiento ubicado en Andrés Chazarreta 1.340, barrio Abásolo, son múltiples. Cloacas tapadas, baños colapsados y la falta de un paredón perimetral son algunas de las problemáticas que hacen imposible las clases presenciales.

La falta de respuestas derivó en que Martí decidiera poner plata de su bolsillo para arreglar una puerta de reja que está en el hall de la escuela por miedo a que robaran en el establecimiento durante el último fin de semana.

“Es la primera puerta y luego está la de ingreso principal. Fue violentada muchas veces y esta vez la despegaron de todas las bisagras y quedó enganchada con los candados que le poníamos de afuera. Además, despegaron de todas las paredes del perímetro la reja completa. Era un peligro si venía alguien y empujaba eso porque se podía caer encima de la gente”, explicó la directora en diálogo con El Patagónico.

La escuela está sometida a diversos actos de vandalismo. “Estamos en un entorno muy complejo, con una vulnerabilidad muy alta. No son bienes míos sino del Estado pero yo estoy a cargo de todo y por eso decidí poner plata de mi bolsillo. Llamé a Obras Públicas y a Delegación Administrativa: nadie nos dio una respuesta”, cuestionó.

“Siempre hay actos vandálicos. Venimos reclamando, desde la inauguración de la escuela, un cerco perimetral. Cualquier persona tiene acceso al patio de la escuela; hay siempre muchos actos de vandalismo y esto perjudica al edificio”, agregó la docente.

El establecimiento tenía cámaras de seguridad pero fueron arrancadas y nunca más se las reemplazó. “Teníamos cámaras en el exterior que la gestión anterior de la Delegación compró para ver quiénes eran los violentos que atacaban la escuela, pero las arrancaron en limpio. Se subieron por los techos y las arrancaron. Desconectan la luz desde afuera, del poste de luz, a pesar de que pidiéramos que pongan una tapa de hierro que impida el acceso. Nunca lo hicieron”, cuestionó.

Los reclamos a las autoridades vienen desde el año pasado, hasta que les comunicaron que para la Escuela 218 “no hay presupuesto”. Mientras tanto, continúan los derrames cloacales, la chimenea de calefacción rota y la falta de seguridad.

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