En la periferia numerosas familias no creen que puedan enviar el lunes sus hijos a clases
Los barrios Abel Amaya, 30 de Octubre, Moure, San Cayetano y Fracciones 14 y 15 son algunas de las zonas del sector sur más complicadas luego del temporal que vivió esta ciudad en las últimas dos semanas.
La dificultad para transitar es un elemento a tener en cuenta para las familias que deben enviar a sus hijos al reinicio del ciclo lectivo.
"Nosotros vivimos en Fracción 14 y salir de ahí es prácticamente imposible porque está muy complicado para los vehículos y si queremos mandar a los chicos al colegio vamos a tener que traerlos caminando. Si es que los mandamos", destacaron algunos vecinos.
El problema más grave que sufren los habitantes del sector es que no cuentan con el suministro de agua potable hace más de 14 días y manifestaron que no han tenido respuestas de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada ni de la Municipalidad. "Al no tener agua no vamos a poder lavar la ropa ni higienizarnos y no vamos a poder enviar a los chicos al colegio", explicaron.
"Si volviera el agua antes del fin de semana quizás podríamos intentar traerlos a la escuela pero no los vamos hacer caminar con dos horas para que vengan un ratito", agregaron.
Mientras las habitantes del 30 de Octubre, Marta y Alejandra, coincidieron en que no enviarán a sus hijos a clases porque no cuentan con un vehículo que les permita salir del barrio. "Caminando no los podemos mandar por el barro y por la cantidad de pibes 'chorros' que hay por todos lados. Antes se iban por la (calle) Pedraza pero ahora tienen que caminar por medio de los edificios y eso es tierra de nadie", subrayaron.
En tanto, los habitantes del Moure sostuvieron que la cantidad de barro en las casas y la falta de colectivos por la zona, no contribuyen a que los jóvenes puedan asistir a sus establecimientos. "Mis hijos van a la escuela en el centro y se tienen que tomar la (línea) 12 pero por ahora no pasa y tenemos que caminar mucho y si van seguramente van a llegar todos embarrados y ¿Quién va querer ir a la escuela embarrado hasta la cintura? Nadie. Entonces seguro no los vamos a mandar", indicó Norma quien manifestó que su casa sufre constantes
pérdidas cloacales.
Otro de los sectores que se vio afectado fue la zona alta del San Cayetano donde los jóvenes asisten a las Escuelas 209 y 738 que se encuentran sobre Pieragnoli.
"El terreno en el cerro, donde vivimos, se puso muy resbaloso y tenés que hacer equilibrio para caminar. La gente no quiere mandar a sus hijos al colegio porque tiene miedo que se lastime o que le pase algo. Yo a mis hijos por lo menos la otra semana no los voy a mandar porque no sabemos si las clases van a empezar de verdad o van a ir solo a estar sentados", subrayó Graciela.