En Las Orquídeas logran ponerle un pequeño freno a la violencia

La primera jornada de promoción de la convivencia se desarrolló ayer en instalaciones del Colegio 742 del barrio Las Orquídeas, que contó con la participación de distintos representantes de esa comunidad barrial. Los organizadores aseguraron que es probable que en junio haya una nueva reunión para empezar a avanzar en la elaboración de los proyectos comunitarios que puedan implementarse para abordar la problemática de ese sector barrial.

La representante del área de mediación del Ministerio de Educación, Beatriz Moreyra, indicó que la evaluación de los proyectos se hará a fin de año. También explicó que este trabajo en el cual tomaron parte las escuelas 416, 111 y 742, y otras instituciones del barrio como la vecinal, la iglesia y los clubes de fútbol, se realiza en forma experimental en Las Orquídeas.
Moreyra agregó que «se aplicará en otras comunidades de acuerdo a como se vaya trabajando en esta», en tanto apuntó a que los objetivos son poder lograr «una comunidad pacífica».

EL TRABAJO EN RED
La idea de trabajar en este sentido surgió luego del incendio intencional del Centro de Promoción Barrial ocurrido en 2005.
Desde el área de mediación se busca «trabajar en una red institucional y aunar esfuerzos para que las propuestas convoquen a la mayor cantidad de personas», detalló la profesora.
El trabajo en equipo es promovido por el Ministerio de la Familia y el de Educación, junto al municipio local y permitió el abordaje de dos temas como son resiliencia y proyectos comunitarios.
Las coordinadoras de la jornada de trabajo fueron Liliana Murgas y Paulina Uviña. En tanto, la Dirección General del Servicio de Piscología Educacional y Psicopedagogía que conduce Martín Frajlich, fue quien lanzó la convocatoria.
«Hubo algunos cambios, aunque son lentos igual surgen y esto tiene que ver con la convocatoria», detalló la vocera quien aseguró que en este trabajo de ponerle palabras a la violencia, en Las Orquídeas «se están viendo los resultados».

TRABAJAR LOS VINCULOS
Las escuelas que ponen en práctica la «resiliencia» apuntan a trabajar con factores que sean constructores de un nuevo modelo de trabajo institucional.
Los profesionales dan cuenta de que por ejemplo las instituciones que promueven la resiliencia gozan de un «clima vincular» cálido y ameno en donde se percibe la igualdad de todos los miembros que la conforman y en donde cada logro es alentado por ellos pues están convencidos de que esa meta lograda «le hace bien a la institución».
Se debe avanzar fijando límites claros y firmes.
Los alumnos que no tienen los límites claros dan cuenta de ello manteniendo una conducta de desinterés hacia toda norma escolar.
Las normas que han sido consensuadas por los integrantes de la comunidad educativa hacen que los alumnos tengan en claro cuándo una conducta es inaceptable, mínimamente aceptable o ejemplar, porque ellos fueron artífices en la normativa de la Escuela.

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