En Mendoza condenaron a siete represores a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad

Se trata del tercer juicio oral en la provincia cuyana.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1 de Mendoza condenó ayer a siete represores a la pena de prisión perpetua y aplicó penas de cinco, 14 y 18 años de prisión a otros tres acusados, en el tercer juicio oral por delitos de lesa humanidad que se desarrolló en Mendoza.
Los siete condenados a cadena perpetua son Paulino Enrique Furió, Juan Antonio Garibotte, Francisco Alcides Paris Francisca, Juan Agustín Oyarzabal Navarro, Aldo Patrocinio Bruno Pérez, Ricardo Miranda Genaro y Armando Fernández.
En tanto, a Ramón Angel Puebla se lo condenó a una pena de 18 años de prisión; al ex capitán Dardo Migno a 14 años; y al ex oficial principal Fernando Morellato Donna a 5 años de prisión.
Pablo Salinas, querellante por el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) se mostró conforme con la sentencia, salvo con la pena a 5 años a Morellato, a la que calificó de “irrisoria” y “exigua”.
“A cualquiera por un delito común le dan cuatro o cinco años de cárcel, no se le puede dar cinco años por tormentos, pero habrá que ver los fundamentos para apelar”, adelantó el abogado.
En general, tanto las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, como los familiares de las víctimas e integrantes de la Agrupación Hijos, se mostraron conformes con el fallo, salvo con la pena a Morellato.
“Cinco años no es nada. Todos los condenados, en vez de sentir arrepentimiento demuestran ganas de seguir. No estoy de acuerdo con las prisiones domiciliarias, si están enfermos que se la aguanten en la cárcel como ellos hicieron con nuestros hijos” , opinó Margarita Barrera de 88 años, quien perdió a su hijo Jaime Barrera hace 36 años cuando recién se recibía de médico.
En tanto, Carmen Doltz, quien tiene a su hermana Margarita desaparecida, se mostró a favor de la sentencia “que da una pequeña reparación y, al igual que todos los juicios en la Argentina, da un valor social y simbólico para cambiar la mentalidad y otorgar identidad a los desaparecidos”.
Según lo dictaminado, las cadenas perpetuas recayeron por ser “co autores mediatos penalmente responsables por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada, por mediar violencia y amenazas, y asociación ilícita calificando los delitos de lesa humanidad cometidos en el contexto de genocidio”.
En algunos casos también se aplicó homicidio agravado con el fin de asegurar impunidad, sustracción de un menor, robo, imposición de tormentos y lesiones gravísimas.
Furió, Puebla, Oyarzabal, Migno y Paris Francisca cumplirán condena domiciliaria, en tanto que Bruno, Garibote, Miranda, Fernández y Morellato lo harán en la cárcel mendocina de San Felipe dado que les revocaron los pedidos de prisión domiciliaria.
Desde el 2 de agosto pasado, cuando se inició el debate, la tarea de los magistrados fue comprobar las denuncias de secuestros y desapariciones forzadas a 32 víctimas, de las cuales 29 fueron desaparecidas, uno falleció por muerte natural, y sólo dos (Oscar Martín Guidone y Roberto Vélez) permanecen aún con vida.

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