En pocos días sentenciarán al argentino detenido en España

La sentencia del juicio a un joven argentino detenido en Barcelona, España, se conocerá antes del 4 de febrero cuando la Justicia catalana resuelva si lo condena a 11 años de prisión, junto a otros ocho imputados, por herir en febrero de 2006 a un guardia urbano de esa ciudad.

Barcelona (Télam)
Al pedir su absolución, la defensa de Juan Daniel Pintos Garrido, de 24 años, argumentó que se trata de una causa «armada», en la que la mecánica de los hechos no coincide con los dictámenes de cuatro peritos forenses que declararon en el debate.
Fuentes de la defensa también aseguraron a Télam que la única prueba que ofreció la fiscalía son tres guardias urbanos, uno de los cuales se equivocó hasta en el color de la ropa que llevaba puesta el imputado al momento del hecho y ser detenido.
Sin embargo, en su alegato, la fiscal de juicio María Elena González Estevez solicitó que Pintos Garrido y los otros ocho acusados sean condenados a 11 años de prisión por el delito de atentado a la autoridad y lesiones.
Sobre Pintos Garrido y los otros dos acusados que siguen presos, los chilenos Alex Cisterna Amestica y Rodrigo Lanza Huidobro, la fiscal dio por acreditado que formaron un grupo que tuvo la intención de dañar a los guardias urbanos y que por ello debían recibir la misma pena, sin importar los actos individuales.
De acuerdo a la acusación fiscal, Huidobro fue quien tiró la piedra que impactó en la frente del guardia urbano que resultó gravemente, ocasionándole una caída en forma de plancha hacia atrás.
Por su parte, a Amestica se le imputa haber arrojado una segunda piedra que impactó en el cuerpo del guardia urbano cuando este ya estaba caído en el suelo.
Mientras que al joven argentino, la fiscal le atribuye haber gritado «perro cabrón, nos hemos cargado al madero» como una forma de haber reconocido su participación en la agresión.
Las defensas de los chilenos también pidieron la absolución de estos dos acusados al igual que las de los otros imputados, los cuatro españoles, un portugués y una alemana que llegaron al juicio en libertad.

CAUSA "ARMADA"
Encarnación López Manrique, abogada de Pintos Garrido, argumentó ante la Audiencia Provincial 8 de Barcelona, presidida por Jesús Barrientos y los jueces Jesús Navarro y Carlos Mir Puig, que los tres guardias urbanos propuestos por la fiscalía como testigos son la única prueba que ofreció y que estos incurrieron en contradicciones.
Para la defensora, el único guardia urbano que lo acusó a Pintos Garrido basó su declaración en la ropa del joven, especialmente en una «camiseta verde» que resaltaba entre toda la gente vestida de negro, mientras que en la fotografías tomadas cuando fue detenido el acusado estaba vestido con ropa azul.
También recordó que cuatro forenses de Barcelona negaron durante el debate la posibilidad de que el guardia urbano herido cayó «en plancha, como un árbol» porque si el golpe hubiera sido tan fuerte debería tener la frente fracturada y tiene un golpe en la nariz que le produjo un sangrado al caer para adelante.
Los forenses aseguraron que la herida tiene que haber sido en la nuca, con un objeto pesado, muy grande y arrojado desde arriba, nunca en el mismo nivel, por la aceleración que debió tener para producir una lesión tan grave.
Para la defensa, esto demuestra que la causa está «armada» y tuvo desde el inició «irregularidades» como no haber preservado el lugar del hecho y no haber aceptado como prueba la declaración del entonces alcalde catalán, Joan Clos, quien refirió a una maceta arrojada de la casa donde se realizaba una fiesta como el elemento que golpeó a la víctima.
Tras los alegatos, la Sala 8 anunció que antes del 4 de febrero comunicará su sentencia directamente a los despachos de las partes.

UN AÑO PRESO
Juan Daniel Pintos Garrido está detenido en España desde el 4 de febrero de 2006, luego de unos disturbios ocurridos en la puerta de un ex teatro donde se realizaba una fiesta ilegal.
En esa oportunidad la Policía precintó el ex teatro para evitar que se hiciera la fiesta, ya que se creía que allí se traficaba droga y había ocupantes ilegales, pero la gente comenzó a entrar igual ante la presencia de cuatro guardias.
Cerca de las 6, hubo enfrentamientos con la Policía porque varios jóvenes querían ingresar y no los dejaban por falta de espacio y en ese momento llegaron al lugar Pintos Garrido y una decena de chicos que habían estado en otra fiesta en el barrio.
Fue en medio esos disturbios que el guardia urbano fue herido en la cabeza y los ocho imputados fueron detenidos.
María Inés Garrido, la madre del joven argentino preso denunció que durante su encierro el joven fue sometido a torturas y debió realizar una huelga de hambre en reclamo de su libertad.
Pintos Garrido había viajado a Europa en 2006 con su pasaporte español para recorrer varias ciudades, trabajar y alojarse en la casa de su hermana en Barcelona.

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